La cuestión es que mosquito en japonés se dice "ka", escrito カ (en katakana) o bien 蚊. En mi vida cotidiana no suelo hablar mucho de mosquitos, y la verdad es que la única expresión digamos habitual sería:
- Me han picado los (putos) mosquitos.
En japonés tenemos el verbo 刺す sasu, que quiere decir "pinchar", "punzar", "clavar (un cuchillo)" o "picar (un insecto)". Así que normalmente diremos:
- 蚊に刺された。
- Ka ni sasareta.
- Me han picado los mosquitos (He sido picado por un mosquito / los mosquitos).
Si dijese ヤクザに刺された Yakuza ni sasareta, no estoy diciendo que me haya picado un mafioso (van de negro como los mosquitos, pero no tienen pico), sino que me ha apuñalado.
Después de aprender a decir que me habían picado los mosquitos gracias al Dr. Slump, llegué por primera vez a Japón, concretamente a Tokio, y comprobé que efectivamente todo el mundo usaba la expresión 蚊に刺された ka ni sasareta, así que empecé a usarla yo también. (Como vi que no decían ni んちゃ ncha ni ほよよ hoyoyo, estas dos decidí no usarlas.)
Sin embargo, al llegar a Osaka hace dos años me di cuenta de que aquí los mosquitos no pican, sino que muerden.
- 蚊に噛まれた。
- Kaa ni kamareta.
- Me han "mordido" los mosquitos.
La expresión de arriba es aplicable a otros insectos como las avispas o las pulgas. En mi infancia feliz, cuando pasábamos los fines de semana en nuestra casa de la pradera particular sin teléfono ni nada, rodeados de campo y en contacto permanente con la naturaleza (o sea, los bichejos), me enseñaron -con una clase práctica- que en castellano se dice que las avispas y los mosquitos pican y las abejas y las hormigas -que no tienen aguijón sino dos tenazas- muerden. No sé si es verdad, pero mira por dónde, en Osaka resulta que los mosquitos también muerden... ¿será que los mosquitos de Osaka son más bestias? Yo diría que son los mismos, los bestias son los habitantes de Osaka, que les encanta exagerar, y eso de que un mosquito te "pique" suena muy remilgado-tokiota-soso-aburrido.
A una persona de Tokio que nunca haya oído que los mosquitos "muerden" le resultará muy rara la expresión, puede que hasta se imagine un mosquito gigante radioactivo mordiendo a un indefenso ser humano y arrancándole un brazo de cuajo. Si oye que la dice un japonés (de Osaka), pensará que al pobrecito no le enseñaron a hablar bien en el colegio, o quizás dirá para sus adentros "Mira que hablan raro estos de Osaka". Sin embargo, si oye que un extranjero dice que le ha "mordido" un mosquito, probablemente le corrija educadamente: los mosquitos no muerden, pican. Es entonces cuando deberemos decir:
- 間違いではありません。大阪ではこういう言い方をしますから。
- Machigai de wa arimasen. Ôsaka de wa kô iu iikata wo shimasu kara.
- No está mal dicho, en Osaka se habla (hablamos) así.
- 間違ってへんねん。大阪弁やで!!
- Machigatte hen nen. Ôsaka-ben ya dee!!
- No está mal dicho, neng. Es dialecto de Osaka, ¡que no te enteras!
Podríamos concluir que lo más normal en el este de Japón es decir que los mosquitos pican, y en el oeste de Japón muerden. Pero en realidad existe otra expresión alternativa para los más exageraos, que es...
- 蚊に食われた。
- Ka ni kuwareta.
- Me ha "comido" un mosquito.
Además, también podemos decir:
- 蚊にやられた。
- Ka ni yarareta.
- Me han jodido los mosquitos. / Los mosquitos se han cebado conmigo.
Hace tres años yo vivía en una zona muy rural donde había serpientes en medio de la calle y ciempiés venenosos del tamaño de la palma de tu mano, cuya táctica mortal (según un panfleto del ayuntamiento) era escalar las paredes de noche, pasearse por el techo y dejarse caer sobre tu boca abierta mientras dormías... (qué encanto de animalicos...). Cuando me mudé a Osaka, yo que soy muy urbanita pensaba que en la gran ciudad no tendría estos problemas, pero una noche al salir de mi casa llegó una cucaracha volando (las cucarachas hembras vuelan, al menos en Japón) y se posó encima de mi boca, que afortunadamente estaba cerrada... ¡qué romántico! Debió de ser amor a primera vista... aunque yo corrí doscientos metros de vuelta a mi casa para escupir y lavarme en menos que canta un gallo. Hará dos días, en otra calle de mi vecindario, un gato pasó corriendo por delante de mí (a pesar de que yo llevaba preferencia)... Qué gato tan raro, pensé... pero luego miré bien y no era un gato. Era una rata enorme, que parecía el maestro de las Tortugas Ninja ("¡es una rata radical!"), sólo le faltaba el bastón. Puaj.
Y ya está bien de bichos por hoy... Con tanta tontería no hemos aprendido mucho japonés, pero sí un consejo... Si alguna vez vais al Japón rural... ¡no durmáis con la boca abierta!
