Creative Commons License La lengua japonesa: aquello que nunca te enseñaron (text) by Tatematsu Norio is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 Unported License.
Mostrando entradas con la etiqueta cuestión de género. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuestión de género. Mostrar todas las entradas

2011-03-07

儒教の五倫と福沢諭吉 - Las cinco relaciones del confucianismo y Yukichi Fukuzawa

Después de casi un año y medio desde la última entrada, hoy me gustaría hablar sobre un tema que no es sólo lingüístico, sino también histórico, cultural y filosófico. Vamos a empezar por la base ideológica del Confucianismo (儒教 Jukyô), un sistema de pensamiento de origen chino que además de preocuparse de aspectos religiosos como la creación del mundo, dios y el más allá, se preocupó sobre todo del más acá: la búsqueda de la virtud humana y de unas relaciones personales armónicas para el buen funcionamiento de la sociedad y del mundo. El confucianismo, como sistema ético y humano-social (no religioso), sigue influyendo en la manera de pensar, actuar, relacionarse y organizarse de los japoneses (aunque de manera indirecta y para muchos inconsciente).

Y vamos a terminar con la intepretación que Yukichi Fukuzawa hizo de las relaciones entre marido y mujer según el confucianismo.

Al igual que el cristianismo tiene los diez mandamientos (cuya numeración y contenido, dicho sea de paso, varían ligeramente de una confesión a otra aunque pocos lo sepan), el confucianismo está basado fundamentalmente en las «cinco vías» (五倫 gorin) o «cinco relaciones éticas que el ser humano debe respetar». Se cree que estos principios datan de la época de Confucio (551-479 a.C.), pero fue Mencio (372 - 289 a.C.), el otro gran maestro del confucianismo, quien las recopiló en la forma actualmente conocida. El nombre de gorin lo recibieron unos quince siglos después, ya durante la dinastía Ming (1368-1644), y así han llegado hasta la actualidad. Son las siguientes:

  • 父子の親 fushi no shin: el afecto padre-hijo. Los padres y los hijos deben amarse. Es la base del 親孝行 oyakôkô que todavía existe hoy en los países con tradición confucianista (China, Vietnam, Corea, Japón): respeto, veneración, servidumbre y amor a los padres. La mayor falta de «respeto» que se le puede hacer a un padre/madre, según el confucianismo, es no darles nietos y dejarlos sin descendencia. En teoría, este principio preconiza también el afecto de los padres hacia los hijos... aunque de ello no se habla tanto. (Compárese: Honrarás a tu padre y a tu madre).
  • 君臣の義 kunshin no gi: el deber señor-súbdito. El señor y sus súbditos deben cumplir cada uno sus obligaciones y ser leales. En otras palabras, el súbdito debe respetar, obedecer y servir a su señor... quien a su vez protege y mantiene al súbdito. Reminiscencias de esta «mentalidad feudal» podría decirse que estuvieron vigentes en la sociedad japonesa en la manera en que se relacionan las empresas y sus empleados, quienes a cambio de protección social, ascensos de posición y sueldo regulares (a veces más por antigüedad que por capacidad) o un empleo de por vida (終身雇用 shûshin koyô), se sacrificaban por su empresa. Esto está cambiando desde el estallido de la burbuja financiera de los 90 y la consecuente crisis (a la que se añade la actual), más la globalización y una mayor competencia con las empresas extranjeras, junto con una nueva manera de pensar de los jóvenes japoneses, que ya no ven el trabajo como lo más importante en sus vidas.
  • 長幼の序 chôyô no jo: el orden mayor-joven. Debe haber preponderancia de los mayores sobre los más jóvenes, quienes han de respetar y ayudar a los primeros, y aprender de ellos. Un valor que creo que todos identificamos con algunas culturas orientales. Pensad que las sociedades agrarias suelen valorar más el trabajo en grupo y la experiencia (el conocimiento del desarrollo de las estaciones, las cosechas, etc.), mientras que la sociedad europeo-americana se dice que tradicionalmente es cazadora y por eso da más importancia al joven, fuerte y capacitado, aunque no tenga tantos conocimientos y experiencia.

Las tres relaciones hasta ahora expuestas son jerárquicas (上下関係 jôgei kankei). El primer kanji se refiere al elemento superior (padre, señor, mayor); el segundo, al elemento inferior (hijo, súbdito, menor); el tercer carácter es la marca de genitivo y el último kanji es la relación (afecto, deber, orden). En el caso concreto del japonés, estas relaciones jerárquicas se ven reflejadas en el uso del lenguaje (尊敬語 sonkeigo para respetar al interlocutor, 謙譲語 kenjôgo para mostrarse humilde, etc.); o en la existencia de términos para referirse a alguien que lleva más tiempo que nosotros en un lugar (escuela, empresa...) o menos tiempo (respectivamente: 先輩 senpai y 後輩 kôhai).

La siguiente relación no es jerárquica, sino de igualdad (対等 taitô):

  • 朋友の 信 hôyû no shin: la fe / confianza entre amigos. Los amigos deben confiar entre sí y no mentirse o engañarse.
El primer kanji, compuesto por dos partes iguales, quiere decir "compañero". Y el segundo, "amigo". Si los amigos son compañeros (mismo nivel), la relación es recíproca e igualitaria.

Y por último, la más polémica y también más difícil de traducir:

  • 夫婦の別 fûfu no betsu: la separación / distinción / discriminación esposo-esposa. El marido y la esposa son diferentes.

Esta relación... ¿es jerárquica o igualitaria? Teniendo en cuenta el lugar y la época en que se originó el confucianismo, una interpretación ortodoxa suele ser que la relación es jerárquica: el primer elemento (夫 , esposo) está por encima del segundo elemento (婦 fu, esposa). El marido sería como un padre, maestro, señor o hermano mayor; y la mujer sería como una hija, discípula, súbdita o hermana menor. Para ser una ideología propia de la antigua China hace 25 siglos... tampoco es tan extraña. Pero...


¿Cómo interpretamos la relación marido-mujer en el Japón moderno?

En textos académicos, con "Japón moderno" nos referimos siempre a la "Edad Moderna" de Japón (la Era Meiji), no al Japón contemporáneo (actual). En 1868 en Japón se produjo la Restauración Meiji, que además de "devolver" el gobierno del país al Emperador y arrebatárselo al clan de los Tokugawa, conllevó una serie de reformas que podemos resumir en el desmantelamiento del sistema feudal medieval, la construcción de un estado-nación centralizado según modelos occidentales, y la apertura del país al exterior tras más de dos siglos de aislamiento nacional (鎖国 sakoku). Se formaron instituciones de gobierno modernas (aunque no podemos hablar de "democratización" tal como la entendemos hoy) y se firmaron tratados con los países occidentales; además, la distinción entre las cuatro clases sociales (士農工商 shinôkôshô, samuráis, agricultores, artesanos y comerciantes) fue abolida, así como la existencia de los parias (eta y hinin). Los antiguos samuráis perdieron algunos derechos exclusivos y el pueblo llano adquirió derechos básicos como tener un apellido, portar armas, montar a caballo, etc. Se importaron de Occidente los ideales de libertad e igualdad. En la década de 1870 se estableció un nuevo sistema educativo público y obligatorio -basado en el francés- en el que estudiarían juntos los hijos de los nobles y samuráis (que antes estudiaban en las 藩校 hankô, escuelas dependientes de cada feudo) y los hijos de los ciudadanos comunes (que antes recibían una educación muy básica en las 寺子屋 terakoya o escuelas-templo). Además, la educación sería obligatoria para niños y también niñas.



Es sobre todo en esta década de 1870 que destacaría el trabajo del intelectual y profesor Yukichi Fukuzawa, un samurái de clase baja que preconizó la introducción de modelos occidentales (gobierno constitucional y parlamentario, educación universal, igualdad de derechos, estudio de la ciencia y la técnica, industrialización, relaciones con Occidente, etc.) y además de traducir numerosos libros sobre todo tipo de temas, defendió en sus ensayos que cada ciudadano debía estudiar y aprender al máximo para ser libre e independiente (del gobierno y de otras personas), y que sólo un país formado por este tipo de ciudadanos podría seguir siendo también libre e independiente (del yugo de otros países). Recordemos que en la época las potencias europeas estaban colonizando o sometiendo Asia, de manera que Japón, «país semi-civilizado», podía correr la misma suerte que otros países «no civilizados» conquistados por los «civilizados» (esta clasificación es del propio Fukuzawa).

La influencia de Fukuzawa en la historia de Japón fue tan grande que, como muchos ya sabéis, tiene el mayor reconocimiento que un Estado puede darle a uno de sus ciudadanos: poner su cara en el dinero. La efigie de Fukuzawa figura, desde 1984, en el billete japonés de más valor: el de 10.000 yenes (donde otros países colocan la imagen de su rey o reina, por ejemplo).

Fukuzawa, aunque quería modernizar el país, se oponía a sustituir todas las ideas japonesas por otras occidentales, así porque sí. Él quería copiar sólo lo bueno, manteniendo también lo bueno de Japón. A la hora de introducir modelos éticos, sociales y políticos occidentales, sabía que no podía desterrar las ideas confucianistas que eran la base de la sociedad japonesa. Y, al fin y al cabo, que los jóvenes respeten a los mayores, que los padres e hijos se amen, que los amigos se tengan confianza o que los ciudadanos y el Estado establezcan una relación recíproca (impuestos a cambio de servicios) tampoco eran ideas tan malas. Pero sí lo era... la susodicha «separación marido-mujer».

Fukuzawa, que había leído The subjection of women (El sometimiento de las mujeres) del inglés John Stuart Mill, era un ferviente defensor de la igualdad entre hombres y mujeres, algo inaudito en el Japón de la época (y en el mundo entero, podríamos decir). Un hecho curioso es el siguiente: como no le parecía del todo bien que las mujeres adoptasen el apellido del marido al casarse (pero tampoco era factible que cada uno mantuviera su apellido por separado), propuso una idea innovadora: crear un apellido nuevo que fuera una combinación de los dos existentes. Así, por ejemplo, si un señor 富山 To-yama se casaba con una señora 梶原 Kaji-wara (Kaji-hara), ambos podrían convertirse en el matrimonio 山原 Yama-hara tomando un kanji de cada apellido. La idea no cuajó. (Ahora, 140 años después, se está debatiendo la posibilidad de que los cónyuges puedan mantener sus apellidos originales al casarse: 夫婦別姓 fûfu bessei. Pero creo que aquí es fuerte la idea de que los miembros de una misma familia deberían llevar todos el mismo apellido... ya sea unificando con el apellido del padre o el de la madre -ambas opciones son posibles.)

Pues bien, ¿cómo entendió Fukuzawa el principio confuciano de «separación marido-mujer»? Veamos: en una carta de despedida que en 1870 escribió a su pueblo natal de Nakatsu (Kyushu), titulada 『中津留別之書』 Nakatsu ryûbetsu no sho, explicó lo siguiente: El confucianismo defiende la «separación entre marido y mujer». Pero esto no quiere decir que entre ambos deba haber separación o distinción, porque así es difícil que funcione un hogar. La separación es entre un «matrimonio» (marido + mujer) y otros «matrimonios» (marido + mujer), es decir, se trata de una defensa de la monogamia: cada pareja de marido y mujer debe estar separada de otras parejas de marido y mujer.

En Japón había existido la poligamia entre los nobles y samuráis desde bien antiguo, aunque fuera de manera oficiosa (no reconocida legalmente). El propio emperador podía llegar a tener varias concubinas viviendo en su palacio. Y con el tiempo, algunos comerciantes ricos que podían permitírselo, aunque sólo tuvieran una esposa, podían llegar a tener varias amantes. Fukuzawa aprovechó esta enseñanza del confucianismo para darle una nueva interpretación que le permitiese justificar su denuncia de la poligamia y su defensa de la monogamia y la igualdad entre hombres y mujeres (en este caso concreto, dentro del matrimonio).

Dos apuntes lingüísticos:

  1. La "separación", 別 betsu, recuerda a palabras compuestas como 差別 sabetsu, discriminación; o 区別 kubetsu, diferenciación.
  2. La palabra 夫婦 fûfu está formada por los kanjis que significan "esposo" y "esposa" y, por lo tanto, se refiere a "el esposo y la esposa" (igual que 君臣 kunshin se refería a "el señor y el/los súbdito/s"). Sin embargo, como término compuesto, 夫婦 también significa "matrimonio(s)". Es la interpretación que le da Fukuzawa al cambiar «separación del esposo y la esposa» por «separación entre matrimonios» (recordemos que el japonés no hace distinción de singular y plural).
Esta interpretación, aunque es bienintencionada, es probablemente errónea. Es un intento de Fukuzawa de defender la igualdad de derechos entre hombres y mujeres sin contradecir las enseñanzas del confucianismo, pero no se ajusta a la realidad. Confucio y Mencio, defensores de la templanza, la moderación y la lealtad, casi seguramente estaban en contra de la poligamia. Pero no era a eso a lo que se refería el fûfu no betsu. Podemos suponer que esta interpretación de Fukuzawa, hecha en 1870, aparte de no tener mucha difusión, tampoco tendría mucho éxito. Es por eso que cinco años después, en 1875, Fukuzawa haría una nueva interpretación en su famosísimo 『文明論之概略』 Bunmei-ron no gayryaku (Un esbozo de una teoría de la civilización):

  • 「夫婦別ありとて 亭主と妻君と余りなれなれしくして見苦しき様に陥る可らずとのことなり」
  • El que haya separación entre el marido y la mujer quiere decir que el esposo y la esposa no deben tomarse demasiadas confianzas ni caer en la falta de decoro (dar lugar a escenas feas o indecentes).

Según esta idea, el ideal confucianista consistiría en mantener una mínima distancia («separación») entre ambos cónyuges por aquello que decimos en español de que "la confianza da asco". Esta interpretación no iría en contra de la igualdad de sexos y tampoco es un invento algo forzado como el de la carta de despedida a Nakatsu.

La pregunta es... ¿Cuál es la interpretación correcta? Sinceramente, incluso suponiendo que haya una respuesta definitiva (no sé suficiente sobre confucianismo), yo no puedo darla. Pero puedo dar algunas pistas... o puntos para reflexionar. Se trata de dos casos reales que vuelven a reinterpretar el asunto.


CASO 1)

El célebre sinólogo escocés James Legge tradujo el libro de Mencio al inglés en 1875 y su traducción de 夫婦の別 fûfu no betsu fue: «between husband and wife, attention to their separate functions». Es una interpretación de acuerdo con un sentido sexista, probablemente desde el prisma cultural de la época del propio Legge... El supuesto sentido confucianista original hace más énfasis en la obediencia de la mujer al marido, no en que cada uno tenga funciones separadas: yo trabajo, tú limpias y cocinas, etc. (ambas visiones son machistas, pero expresadas de modo distinto).


CASO 2)

Consultar el texto original no ayuda mucho porque la expresión sigue siendo ambigua, pero tengo la suerte de disponer de una edición publicada en Japón en 1889 (gracias, Yahoo! Auctions) con notas al margen de Kaijô Honma. Reproduzco una foto de la página correspondiente (leyendo cada columna de arriba abajo en orden de derecha a izquierda, empezaríamos por la mitad de la tercera columna justo después de 人倫 jinrin - ética/relaciones humanas):


Como veis, el texto está en chino original con indicaciones (返り点 kaeriten) que nos van dando pistas sobre el orden de las palabras para poder leer en japonés un texto en chino clásico (漢文 kanbun). Además, hay unas palabras anotadas en el margen izquierdo de cada columna, que nos indican el significado de cada palabra. Veréis que las cinco relaciones están expresadas así (a partir de la tercera línea).
  • 父子有親,君臣有義,夫婦有別,長幼有序,朋友有信
Veamos el primer caso, 父子有親. Primero leemos 父子 fushi (padre e hijo). El siguiente kanji, 有 tiene debajo una especie de "gancho" parecido al katakana レ; esto quiere decir que debemos leer primero el siguiente kanji (el de abajo) y luego éste. Así que leemos primero 親 shin (afecto) y de momento tenemos 父子親; luego volvemos arriba: 有 . A su derecha vemos el katakana リ, que quiere decir que leeremos 有り, o sea あり ari (el verbo "aru" como "haber, existir, estar, ser"). Nos queda, leyendo el chino a la japonesa: 父子親あり fushi shin ari, "el padre y el hijo tendrán afecto" o, como luego quedaría en japonés: 父子の親 fushi no shin, el afecto entre padre(s) e hijo(s).

Dejemos las notas gramaticales y fijémonos en las notas semánticas. Vemos que el 親 entre padres e hijos debemos interpretarlo como 仁愛 (jin ai, benevolencia y amor), el 義 entre gobernantes y gobernados como 忠義 (chûgi, lealtad y justicia), y el 別 entre esposos como 礼節 rei-setsu (禮 es una forma antigua del kanji 礼 rei).

¡Bingo! La susodicha «separación» entre los esposos por fin sabemos lo que es:

¡¡ 礼節 REISETSU !!

O sea, una combinación de:
  • 礼儀 reigi - Cortesía, educación, modales...
  • 節度 setsudo - Moderación.
En definitiva, por mucho que dos personas estén casadas, deben mantener un mínimo de cortesía, educación, respeto, y mostrar moderación (sobriedad): no extralimitarse ni abusar, etc. Es una interpretación muy parecida a la de Fukuzawa de 1875, ¿verdad? Sin embargo, no sabemos si se corresponde bien con el sentido original o más bien es una reinterpretación "al estilo moderno" como la de Fukuzawa...


Por último, prestemos atención a otro detalle en el texto de la foto: parece ser que el sentido confucianista original de «orden mayor-joven» es que el hermano mayor tiene más conocimiento (o lo obtiene antes) que el hermano menor (debemos interpretar 長幼 chôyô como 兄弟 kyôdai, y 序 jo como 知に順序 chi ni junjo). El menor debe aprender del mayor, porque sabe más... ¡es su sensei! La verdad es que las cinco relaciones del confucianismo han sido reinterpretadas a lo largo de los siglos según la tradición, según cómo se transmitieron a Corea y Japón, según las teorías neoconfucianistas, etc. Aquí hemos dado, claro está, la versión japonesa, dentro de lo que es mi conocimiento limitado del tema.

Recordad que aunque no actualizo el blog, he seguido y sigo respondiendo a las preguntas que planteáis los lectores tanto en la sección de «Preguntas y respuestas» como en otras entradas... aunque a veces tarde semanas en hacerlo.

Suerte y salud a todos, y... hasta dentro de otro año y medio... ;-)

2008-12-03

帰国子女は女っぽい? - ¿Kikokushijo parece femenino?

Probablemente, sobre todo si habéis vivido en Japón, conozcáis la palabra 帰国子女 kikokushijo o incluso a alguien que lo sea. En Japón este término se refiere a los niños japoneses que han pasado varios años en el extranjero, generalmente por motivos laborales paternos, y vuelven a Japón cuando aún están en edad escolar. Esta es la definición general. Sin embargo, algunas escuelas tienen medidas especiales para facilitar la readaptación de estos niños en su lengua y cultura de origen, y también en el sistema educativo japonés, e incluso hay universidades que tienen exámenes de acceso especiales (adaptados a las circunstancias de jóvenes que no han estudiado en colegios japoneses), y por eso es necesaria una definición más concreta, para determinar quién puede acogerse o no a lo que se denomina 帰国子女枠 kikokushijo-waku, el "marco (de consideración) para niños retornados".

Así que según la escuela o universidad, pueden cambiar los criterios de la definición, pero en general se considera que el niño o joven ha de haber pasado como mínimo entre 1 y 3 años en el extranjero, no haber estudiado en un colegio japonés (como los que hay en Barcelona o Madrid), y haber regresado a Japón cuando aún estaba en edad escolar (antes de acceder a la universidad). Los niños que han estudiado en escuelas japonesas en el extranjero (日本人学校 Nihonjin gakkô), rodeados de otros japoneses, no suelen tener problemas con el idioma, la cultura ni el sistema educativo al volver a Japón, así que se suele reservar kikokushijo para los que han recibido educación con los niños de ese país, en ese idioma (generalmente en inglés, ya sea en escuelas normales de los países anglófonos o en International Schools de los que no lo son. Esto ha creado el prejuicio de que todos los niños retornados hablan inglés con perfecta fluidez, lo cual muchas veces no es cierto, porque también los hay que se han educado en escuelas de países no anglófonos, pero bueno, es casi el mismo prejuicio de "todos los extranjeros hablan inglés superbién").

Lo que me gustaría tratar aquí es el problema que existe con el término 帰国子女 kikokushijo, pues por lo visto hay japoneses que piensan que se refiere sólo a niñas. Y no es raro que la primera vez que lo ve, uno piense que también tiene que existir la versión masculina, 帰国子男 kikoku... ¿shidan? Pero no. La palabra 子男 ni siquiera existe. Vamos a analizar el término completo:
  • ki (kaeru) = volver.
  • koku (kuni) = país. Por lo tanto, 帰国 kikoku, volver a tu país.
  • shi (ko) = niño/a. En el caso de nombres propios acabados en 子 -ko, niña.
  • jo (onna) = femenino (niña, mujer).

Esto sería lo primero que podríamos pensar, ¿verdad? Lo cierto es que, en realidad, el siguiente compuesto debemos interpretarlo así:
  • 子女 shijo, niño/a, hijo/a. Formado por:
  1. 子 = niño (sólo masculino), de 息子 musuko, hijo.
  2. 女 = niña, de 息女 o 産女 musume, hija (actualmente escrito 娘).
Es decir, 子女 (niñ@s, hij@s) = 息(hijo) + 息 (hija).

Así que el término 子女 shijo se refiere a niños y niñas (o a los hijos en general) a pesar de que ese kanji de 女 jo / onna al final pueda dar la impresión de que se refiere sólo a niñas. No hay que confundirlo con 女子 joshi (el orden inverso), que sí se refiere sólo a mujeres o chicas (como en 女子高生 joshikôsei, alumna de instituto, o 女子トイレ joshi toire, lavabo de señoras), y que por supuesto es la contrapartida femenina de 男子 danshi, masculino / chicos / hombres.

No obstante, algunos japoneses identifican 子女 con su otro significado, el sólo referido a niñas, o aunque conozcan el significado original no pueden evitar pensar en niñas a causa del último kanji. Por este motivo, algunas escuelas y universidades utilizan el término 帰国生徒 kikoku seito, alumno/a retornado/a, que evita cualquier referencia a sexos (también podría ser porque se refieren más al estatus de "estudiantes" que al de "niños-chicos").

Así que uno podría preguntarle a un japonés si cree que el término 帰国子女 kikokushijo está bien como está, o si preferiría cambiarlo por otro que no suene a chica.

Por ejemplo, he encontrado una encuesta en internet en la que precisamente se hace la siguiente afirmación, y hay que contestar si uno está de acuerdo (○) o no (×).


帰国子女は女っぽい

Kikokushijo wa onnappoi

"Kikokushijo suena a niña / parece femenino"


Ahí vemos algunos comentarios de usuarios explicando si creen que la palabra les suena referida a niñas o no. Por ejemplo, uno que vota en contra dice que 帰国子女 kikokushijo no suena a niña porque:
  • 子 が男の意味を含んでいる
  • Shi ga otoko no imi wo fukunde iru.
  • El kanji "shi" ("ko") incluye el significado de "niño (masculino)".
Es el argumento correcto como ya he explicado más arriba. Sin embargo, alguien que vota a favor (o sea, que sí suena a niña) expone el siguiente argumento perfectamente comprensible:
  • はい。私も最初は子女って女だけと思ってました。それに私もえききゃべさんと同じく「子男」もいると思ってました。
  • Hai. Watashi mo saisho wa shijo tte onna dake to omotte mashita. Sore ni watashi mo ekikyabe-san to onajiku "shidan" mo iru to omotte mashita.
  • Sí. Al principio, yo también pensaba que shijo se refería sólo a chicas. Además, al igual que Ekikyabe (otra usuaria), yo también creía que (además de niñas retornadas 子女 shijo) habría 子男 shidan, niños (retornados).
Y otros, aunque parecen conocer el significado de 子女 shijo referido a ambos sexos, se quejan de que es ambiguo, lioso, que al mirar los kanjis a primera vista da esa impresión, etc.

Lo más curioso es que a medida que uno lee más comentarios, se da cuenta de que muchos están enfocados desde un punto de vista un poco raro, por ejemplo, uno que vota en contra dice:
  • 知人を思うとそうでもない
  • Chijin wo omou to, sou demo nai.
  • Pensando en un conocido mío, yo diría que no.
Claro, digo yo, supongo que su conocido será un chico, así que relaciona la palabra con ese chico concreto y por eso la palabra no le suena sólo a chicas. Aun así me parece raro. Vamos a ver otros que votan en contra:
  • 知り合いにとてもたくましい男子がいたので。
  • Shiriai ni totemo takumashii danshi ga ita node.
  • (No,) porque tenía un conocido que era un hombre muy fornido.
  • 知り合いに右翼団体の幹部になったのがいるので。
  • Shiriai ni uyoku dantai no kanbu ni natta no ga iru node.
  • (No,) porque entre mis conocidos hay uno que llegó a dirigente de un grupo de extrema derecha.
Aquí ya no entiendo muy bien qué tiene que ver esto con si la palabra suena a chico o a chica. Otro que afirma ser un 帰国子女 kikokushijo él mismo parece muy ofendido y afirma que es un tío, utiliza insistentemente el pronombre 俺 ore ("yo" masculino coloquial o vulgar) y nos recuerda que tiene チ○コ ("po..."). Bueno, no es para ponerse así... hablamos del significado de una palabra, no de ti.

Vamos a ver qué dicen otros comentarios curiosos que argumentan a favor de que 帰国子女 kikokushijo es 女っぽい onnappoi, es decir, que parece que es femenino.
  • アジア系はそうでもない
  • Ajia-kei wa sou de mo nai.
  • Los asiáticos en general no tienen por qué.
  • 特に仏伊帰りはね。おチビさんの時からseductiveを磨くから。
  • Toku ni butsu i kaeri wa ne. O-chibi-san no toki kara seductive wo migaku kara.
  • Sobre todo los que han vuelto de Francia o Italia. Desde pequeñitos ya pulen sus artes de seducción.
  • なんだろう。性的に早熟だとは思う。生理も早そうだし。西加奈子の「さくら」に出てくる女の子もそんな感じ
  • Pues no sé... Sí creo que son precoces sexualmente. Y la regla les viene antes. También es por el estilo la niña que sale en Sakura, de Kanako Nishi (novelista japonesa nacida en Irán y criada en Egipto y Osaka).

¿Os habéis dado cuenta de dónde está la confusión?
Algunos usuarios no están comentando sobre si les parece que la palabra 帰国子女 kikokushijo suena sólo a niñas, están hablando de si los niños que se han criado en el extranjero son o no afeminados, o si las niñas son más femeninas que las japonesas "normales".

Esto se debe a que han interpretado mal la frase que se plantea en la encuesta... puesto que también se puede entender así:

帰国子女は女っぽい

"Los niños retornados son afeminados"
"Las niñas retornadas son muy femeninas"


El sufijo "-ppoi" generalmente indica que algo parece algo o tiene sus características. El problema está en que algunos internautas, en lugar de entender que se refiere a si la palabra kikokushijo parece referida al género femenino, han entendido que está preguntando si los kikokushijo son afeminados. Lo cual no tiene ni pies ni cabeza. Eso sí, ha dado lugar a respuestas bastante curiosas... Volviendo a leerlas se entiende todo.

Me pregunto cómo habrán interpretado la pregunta los que simplemente contestan:
  • 思う Omou. - Pienso que sí.
  • だね Da ne. - Claro que sí.
  • ぽいね Poi ne. - Eso parece, sí.
  • う~ん Uuun. - Puesss.
  • いやいや全然! Iya iya zenzen! - ¡Qué va, de ninguna manera!
  • まぁまぁ。 Maa maa. - No del todo, pero...
Aunque yo creo que son de los que no lo han entendido bien. El que lo deja claro es este comentario:
  • そうは思わないなぁ。 男っぽいのもいるし。
  • Sou wa omowanai naa. Otokoppoi no mo iru shi.
  • Uf... pues yo no lo pienso. También los hay que son bien viriles.

El problema está en que la palabra 子女 shijo (niños/as, hijos/as) actualmente no se utiliza casi nunca, por eso muchas personas no están acostumbradas a su significado real. En realidad, diría yo, se trata de un vestigio de la Era Meiji, cuando Tsuda Umeko fue la primera niña en ir a vivir al extranjero y volver ya adulta: estudió en Estados Unidos de los 6 a los 18 años y cuando volvió en 1882 había olvidado casi todo su japonés; además, tuvo algunos problemas de adaptación cultural, como regresar a un país donde la mujer era considerada claramente inferior al hombre. Umeko, hija de un gran defensor de la occidentalización y cristianización de Japón, se convirtió en una conocida educadora y probablemente fue considerada la primera 帰国子女 kikokushijo de la historia del país. Si este término se creó entonces, podemos deducir que en aquella época 子女 shijo era un término habitual para referirse a los hijos de ambos sexos y que no se prestaba a confusión. Hay quien cree que 帰国子女 kikokushijo se dice así precisamente porque la primera en serlo fue una mujer, y luego ese término ya acuñado se pasó a aplicar también a los hombres, pero es una intepretación errónea porque parte de la premisa de que 子女 shijo se refiere sólo a mujeres.

2007-12-06

Una cuestión de hombría (2)


En el post anterior, Una cuestión de hombría (1), hablábamos de que la palabra "hombre", en diversas lenguas, se puede utilizar para referirse al género humano en general y, por extensión, muchas palabras masculinas se utilizan independientemente de si se refieren a un hombre o a una mujer.

Después de darle un repaso al caso en inglés, español y japonés, me quedó pendiente comentar unos casos concretos referidos esta vez al contacto entre lenguas, ya que no son pocas las veces en que el sistema de conceptos de una lengua interfiere en otra y da lugar a distorsiones en el significado (lo que en japonés suele llamarse 意味のズレ imi no zure).


Los derechos del hombre (¿y de la mujer?)

Como todo el mundo sabe, la "Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano" (Déclaration des droits de l'homme et du Citoyen) es uno de los textos básicos de la Revolución Francesa de 1789. En sus muchas traducciones, parece ser que la tendencia es reflejar el uso de la palabra "hombre" tal cual (así como dejar "ciudadano" en su forma masculina). En japonés, sin embargo, esta declaración suele traducirse como 及び市民の権利宣言』 ("Hito oyobi shimin no kenri no sengen") o 『人間と市民の権利の宣言 ("Ningen to shimin no kenri no sengen"). Dado que en japonés, como ya sabemos, la palabra hombre no se refiere al ser humano en general, puede parecer que estas traducciones, que sustituyen dicho vocablo por el de "persona" (人 hito) o "ser humano" (人間 ningen), están en lo correcto. Y probablemente sea así.

Sin embargo, la duda se plantea cuando apenas dos años después, en 1791, la dramaturga y feminista Olympe de Gouges escribe la "Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana" (Déclaration des droits de la femme et de la citoyenne,女性女性市民の権利宣言』 "Josei to josei shimin no kenri sengen"), para protestar por el hecho de que la Declaración de 1789 estaba pensada por y para los hombres. Lo cual, dado el contexto de la época, es ciertamente así. Al redactar y proclamar la Declaración, se pensó primordialmente en los derechos de los hombres (no en las mujeres), así que, con intención o por descuido, se utilizó la palabra "homme" en ese sentido. Es decir,
(1) Con intención expresa de excluir a las mujeres; o bien,
(2) Por descuido, puesto que a nadie se le había ocurrido que una mujer pudiera tener derechos... y si a alguien se le había ocurrido, daba por hecho que las mujeres estaban incluidas como seres humanos en el concepto de hombre. La pregunta es: ¿se pretendía excluir a las mujeres explícitamente, o es tan sólo que a nadie se le había ocurrido mencionarlas?

En el primer caso, en efecto la traducción japonesa tendría que haber optado por 男性 dansei (hombre), pero en el segundo se plantea una terrible duda de traducción, ya que en este caso tenemos que interpretar una ambigüedad no resuelta en el texto original... Resolver ambigüedades siempre ha sido uno de los dilemas más duros del traductor (y la traductora), pero cuando dicha ambigüedad está presente en un texto jurídico -a menudo intencionadamente- y no se puede expresar en la lengua meta, ¿qué hacemos?

En 1948 se proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU, que ya no se refiere a los derechos "del hombre" (salvo en las primeras versiones en español, al menos según vemos en la foto que acompaña este post, en la que la primera dama estadounidense Eleanor Roosevelt sostiene una versión de la Declaración, redactada y aprovada por la comisión que ella misma presidió). Para "human rights" actualmente se utiliza "derechos humanos" en español y 人権 jinken ("persona" + "derecho") en japonés. Estas expresiones, además de a las mujeres, también incluyen a los niños (y niñas). A lo largo del texto en inglés se utilizan expresiones como human beings o everyone ("seres humanos" / "todo individuo, toda persona" en español; y 人間 ningen / すべて(の)人 subete (no) hito en japonés). (Como curiosidad, la Declaración se considera el documento del mundo traducido a más idiomas; unos 330 en 2004.)

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, institución del Consejo de Europa (ajeno a la Unión Europea) sita en Estrasburgo, es de "human rights" en su denominación en inglés, pero de "droits de l'homme" (derechos del hombre) en su otra lengua oficial, el francés (en otras lenguas no oficiales de la institución, como el italiano, se da el mismo caso que en francés).


Los derechos del niño (¿y de la niña?)

En la Conferencia Mundial sobre la Alimentación de Roma de 1974, los Estados participantes proclamaron solemnemente "el derecho inalienable de todo hombre, mujer y niño a no sufrir hambre o desnutrición".

O sea... las niñas que se mueran de hambre, ¿no?
A ver. Ya que especifica "hombre" y "mujer", podría haber incluido también a las niñas... o simplemente redactarlo como "adultos y niños", o mejor aun "toda persona". Pero echemos un vistazo a la versión en inglés (la original), que habla de "man, woman and child". Y ahí está el problema; en inglés, child se refiere a un menor de edad sea del sexo que sea. Sin embargo, al traducir a otro idioma en que esto no sea así, hemos de plantearnos si es necesario especificar que este derecho se extiende también a los "niños de sexo femenino". A algunos les parecerá obvio que sí, pero ¿qué ocurriría si un país decidiera discriminar a las niñas y al echársele en cara la violación de este derecho alegara que ahí no se dice nada de las niñas? ¡Las leyes se han de interpretar al pie de la letra! Por eso siempre se crea el problema de: ¿qué quiso decir en realidad la persona que redactó el texto / la ley, etc.?

En este caso creo que también debemos tener en cuenta que "man, woman and child" es una construcción retórica muy frecuente, de ésas que suelen imbuir los textos que apuntan a grandes ideales. Y resulta que en retórica, la enumeración de tres elementos es un recurso constante tanto en inglés como en español (como ejemplo se me ha ocurido buscar en Google la frase exacta "guerra ilegal injusta" y adivinad qué: en casi todos los casos aparece un tercer adjetivo de lo más variopinto: innecesaria, inmoral, inútil, ilegítima, desproporcionada, inacabada, imbécil, insuficiente, brutal, mentirosa, injustificable, estúpida, genocida, criminal... pero siempre tres adjetivos, ni dos ni cuatro). Por eso, añadir un "y niña" a una expresión de tanta fuerza poética como "todo hombre, mujer y niño" podría cargarse el estilo, aunque... en un texto así, el contenido prevalece sobre la forma, ¿no?

Volviendo al uso de CHILD, cuando la ONU proclamó la Declaration of the Rights of the Child en 1959, si bien en castellano fue traducida como "Declaración de los Derechos del Niño", también solemos referirnos a ella como "Declaración de los Derechos de la Infancia" (como se hace a veces en italiano y otras lenguas). La redacción del texto, sin embargo, repite constantemente la expresión "el niño". En este caso, ¿traducirlo como "los niños y las niñas" se consideraría un abuso del lenguaje PC progre e innecesario, o una simple opción de traducción de acuerdo con el sentido literal del texto original?
En japonés, el Gobierno y los textos oficiales suelen usar la palabra 児童 jidô (término bastante formal para "niños/as" o "infantil") aprovechando los mismos caracteres usados en chino mandarín -una de las seis lenguas oficiales de la ONU-; sin embargo, en muchos medios de comunicación, en las escuelas y en otros ámbitos de divulgación al público general también se utiliza 子ども kodomo ("niño/a/os/as") para hablar concretamente de los derechos de los niños (子どもの権利 kodomo no kenri).


Otro ejemplo curioso. En la película francesa "Ma vie en rose" (1997), Ludovic es un niño de unos 7 años totalmente convencido de que en su interior es una niña y nació con el cuerpo equivocado. Toda la película gira alrededor de los conceptos de garçon (niño) y fille (niña), pero también hay un choque entre el mundo de les enfants (children, l@s niñ@s) y los adultos (en concreto los padres y vecinos). Aunque en español la palabra niño pueda referirse tanto a niños como a niñas en este último caso, para el argumento de la película era imprescindible dejar bien claro cuándo el estatus de Ludovic como niño hacía referencia a "niño - no adulto" y cuándo a "niño - no niña". Al igual que en francés, en otras lenguas también existe esta diferenciación: en inglés los boys y las girls pueden ser todos children (plural de child), y en japonés un 男の子 otoko no ko y una 女の子 onna no ko son ambos 子ども kodomo ("niño, -a, -os, -as"). En castellano sin embargo no se hace esta distinción, con lo cual en la versión subtitulada se dejó niño(s) o chico(s) en el sentido de "no adulto(s)" y se optó por "varón" para el sentido de "niño - no niña"; el uso constante de esta palabra en la traducción resulta abusivo, ya que en la vida real la utilizamos sólo en casos muy limitados; y suena hasta ridículo cuando la madre le dice a Ludovic: "Marica" es un varón al que le gustan los varones... como tú ("Un tapette c'est aussi un garçon qu'aime les garçons... comme toi"). Sin embargo, "varón" es la mejor opción para ser fieles al significado original. (En el caso de darle prioridad a la naturalidad de los diálogos, podría haberse dejado "niño" y confiar en el contexto, lo cual es una alternativa aceptable).


Koizumi es un hombretón

Algunas fuentes recogen que Jun'ichirô Koizumi (小泉純一郎), cuando todavía no era Primer Ministro, fue interpelado por la escritora feminista y figura televisiva Yôko HARUKA (遥 洋子) sobre su uso recurrente de expresiones como las siguientes:

「男ならでは」 Otoko nara de wa, "Si se es hombre..."
「男として」 Otoko to shite, "Como hombre..."
「男ならば逃げない」 Otoko naraba nigenai, "Un hombre nunca huiría (=daría la cara)"

La queja consistía en que si uno dice que un hombre tiene que dar la cara... ¿eso quiere decir que las mujeres son cobardes? O si uno dice que como hombre no puede tolerar cierta injusticia... ¿eso quiere decir que una mujer sí lo haría? La respuesta de Koizumi fue que en inglés la palabra "man" se refiere tanto a hombres como a mujeres y que el uso de las palabras se rige por la costumbre. Cierto. El problema es que si en japonés la palabra OTOKO no tiene ese uso, por mucho que su equivalente inglés sí lo tenga, no puede usarse en ese sentido. Aquí la cuestión es si realmente la lengua inglesa está influyendo en la japonesa -en general o en el caso de este hablante en concreto-, o si la explicación era una excusa de Koizumi para no reconocer el uso de un lenguaje supuestamente sexista.



Y ya está. En Wikipedia podéis leer más información sobre el lenguaje gender-neutral, también relativa al post anterior.

Por último, me gustaría despedirme citando aquel famoso anuncio parroquial que no sabemos si es cierto o no, pero que tiene su gracia:

"Recuerden que el jueves empieza la catequesis para niños y niñas de ambos sexos."

2007-12-04

Una cuestión de hombría (1)



En la película Parque Jurásico (1993), el Dr. Ian Malcolm (Jeff Goldblum) está haciendo en voz alta la siguiente reflexión cuando es interrumpido por la Dra. Ellie Sattler (Laura Dern):

Dr. MALCOLM:
"Dios crea los dinosaurios.
Dios destruye los dinosaurios.
Dios crea al hombre.
El hombre destruye a Dios.
El hombre crea los dinosaurios."

Dra. SATTLER:
"Los dinosaurios se comen al hombre...
La mujer hereda la Tierra."

Esta broma, que puede ser resultona en inglés o español, perdió toda su gracia en la versión japonesa por un simple motivo: en japonés, la palabra "hombre" (男 otoko) no se utiliza en ningún caso como sinónimo de "ser humano" o "persona", cosa que sí sucede en muchas lenguas occidentales como el inglés o el español (y mucho antes en griego antiguo: la raíz ánthropos, de donde proceden palabras como antropología, antropomorfo, antropocentrismo, etc., quería decir "hombre" como ser humano).

Si a vosotros os preguntaran "¿Qué es un hombre?" y tuvierais que dar una definición simple, ¿qué diríais? El Diccionario de la RAE nos da los tres significados básicos en sus primeras tres acepciones:

  • 1. Ser animado racional, varón o mujer.
  • 2. Varón (Ser humano del sexo masculino).
  • 3. Varón que ha llegado a la edad adulta.

En lingüística, el significado de las palabras y de los enunciados es igual de importante tanto por lo que quiere decir como por lo que no quiere decir, o sea, lo que algo no es resulta igual de importante, o más, que lo que sí es. Por eso las tres definiciones anteriores son equivalentes a lo siguiente:

  • 1. Un hombre es un ser humano (ni es Dios, ni es una cosa -ser inanimado-, ni es un animal -ser animado irracional-).
  • 2. Un hombre no es un ser humano del sexo femenino.
  • 3. Un hombre no es un niño.

Es decir, casi siempre que usamos la palabra "hombre", la estamos utilizando en oposición a otro significado, aunque muchas veces inconscientemente. Al aprender japonés hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Para el primer significado se utilizan por ejemplo 人 hito "persona", 人間 ningen "persona, ser humano" o 人類 jinrui "raza humana, género humano" (y en taxonomía, para homínidos y palabras por el estilo, se utiliza ヒト hito, en katakana), pero nunca OTOKO. Antropología es 人類学 jinruigaku; el "Proyecto de Complementación Humana" del anime Neon Genesis Evangelion es 『人類補完計画』 Jinrui Hokan Keikaku.
  • Para el segundo significado sí que se puede utilizar OTOKO (aunque existen palabras más educadas como 男の人(方) otoko no hito (kata), 男性 dansei, 男子 danshi, etc.). Sin embargo, para hablar del sexo de los animales, aunque lo normal sea 雄 osu (macho) y 雌 mesu (hembra), también puede decirse 男 otoko y 女 onna. Con lo cual OTOKO tiene un campo semántico más amplio en su acepción de "masculino".
  • Para el tercer significado lo más normal es usar 大人 otona "persona adulta", aunque es cierto que "otoko" puede referirse a un hombre adulto en oposición a niño en algunos contextos muy específicos.

De esta manera, en japonés se puede preguntar si un recién nacido es "niño o niña" (男の子 otoko no ko / 女の子 onna no ko) , pero también más en general si es "hombre o mujer"; en una guardería, podemos hacer dos grupos poniendo en un lado a los hombres, y en otro a las mujeres... y estamos hablando de los niños (y las niñas). Asimismo, en un contexto coloquial se puede preguntar si un gato "es hombre o mujer".

Volviendo al primer punto, en las últimas décadas han empezado a levantarse voces críticas hacia el uso (o más bien, abuso) de la palabra "hombre" como referente a todo el género humano, pues podría interpretarse que excluye a las mujeres. Es el motivo por el cual en inglés palabras como policeman (agente de policía) o spokesman (portavoz) no sólo han dado lugar a sus contrapartidas policewoman y spokeswoman, sino que también se han convertido en police officer o spokesperson; fireman también pasó a ser firefighter, y el término se ha popularizado tanto que incluso en el caso de algunos calendarios de bomberos se utiliza firefighter aunque evidentemente lo que vamos a ver son firemen (y menudos MEN... ejem). Otros términos como flight attendant (azafato/a) se han convertido en la alternativa de steward (azafato), stewardess (azafata), flight hostess (azafata), etc. Asimismo, en la actualidad se prefiere el uso de las siguientes expresiones:

  • man, mankind → humanity, the human race, human beings, people
  • Someone left his coat → their coat (aunque sigue siendo singular)
  • he (cuando es alguien indeterminado) → he or she, (s)he
Aquí tenéis más ejemplos de cómo usar un tipo de lenguaje no sexista en inglés (algunos son extrapolables al español).

En español, como ya tenemos palabras masculinas y femeninas hasta para las cosas que no tienen sexo (un pepino, una concha... aunque ahora que lo pienso... ¿porque UN coño y UNA polla?), los sustantivos que designan profesiones también pueden ser masculinos (un mamporrero) o femeninos (una mamporrera). Las abogados ahora ya son casi todas abogadas, aunque algunas jueces son juez, y otras jueza. Y por obra y gracia de una enmienda en la vigésima tercera edición del Diccionario de la Real Academia, las gerentas ahora vuelven a ser gerentes; es decir que si hasta ahora había "gerente" y "gerenta", cuando salga el nuevo diccionario sólo habrá personas que trabajen de "gerente" (sean hombres o mujeres). Sin embargo, seguirá habiendo profesiones que al cambiarlas de género nos suenen mal, como es el caso de prostituto, comadrón, médica o camella (¿esto es una profesión?); en lugar de médica podemos decir "doctora" y para comadrón "partero", en lo demás, ya no sé... señor que recibe emolumentos por copular, respetable señora que me suministra las drogas, etc...

A todo esto cabe recordar que el significado original de "alcaldesa" era "mujer del alcalde"... porque no existían las mujeres alcaldesas, ni podían existir, ni se quería que existieran. Cuando España se democratizó y la realidad cambió, el diccionario también lo hizo, tal y como debe ser y tal como seguirá ocurriendo (la definición de "matrimonio" ya ha cambiado en el Diccionario de Uso del Español de María Moliner para reflejar la legalidad vigente, refiriéndose a la unión de una "pareja humana" (sin especificar sexo); y en inglés "marriage" ya se refiere también a las uniones del mismo sexo según el Merriam-Webster, que es uno de los diccionarios de referencia junto con Oxford).

Todas estas expresiones y giros para que el lenguaje trate de forma equitativa a las mujeres forman parte del lenguaje políticamente correcto (lenguaje PC) y se utilizan para no herir sensibilidades (aunque es probable que pronto formen parte simplemente de la lengua común). El feminismo (que aspira a la igualdad -no la superioridad- de las mujeres y los hombres) también ha creado la tendencia de explicitar siempre ambos géneros: los alumnos y las alumnas deberán... etc. En la redacción de sus nuevos Estatutos de 2003, el claustro general de la Universidad Autónoma de Barcelona decidió usar fórmulas como "el profesorado", "el alumnado", etc. y, cuando no quedara más remedio, "la profesora o el profesor" (yo voté a favor).

El lenguaje PC no siempre es fácil de llevar de una lengua a otra, especialmente al traducir y más aun si se usa con función metalingüística (usar la lengua para hablar de la propia lengua). Por ejemplo, en un episodio de Los Simpson cuando el cartero trae una carta a casa, Homer dice que ha venido "the mailman". Su hija Lisa, progre y feminista donde las haya, le advierte de que lo correcto sería decir "the mail carrier". (En inglés existen tanto postman como postwoman, sin embargo en EEUU no existe mailwoman). ¿Y cómo tradujeron esto al español? Pues "Tienes que decir la mujer cartero". Por suerte, en la escena en cuestión la figura del cartero o cartera no aparece, y la traducción funcionó (si efectivamente hubiera sido un mailman, habría habido un problem).

Este rollo impresionante y que ya sabíais me sirve de introducción para hablar de lo mismo, pero en japonés (¡por fin!). Como en este idioma no existe diferenciación de género en los sustantivos y adjetivos, ni siquiera cuando se refieren a personas, con la mayoría de profesiones pasa lo mismo: un/una cantante es simplemente 歌手 kashu, un/una dibujante de cómics es 漫画家 mangaka, un traductor o traductora es 翻訳者 hon'yakusha, y un empleado o empleada es 職員 shokuin. Esto se debe al uso de una serie de sufijos, como los que aparecen en esas palabras (‐手、‐家、‐者、‐員), que en estos casos ya designan el significado de "persona que ejerce de", aunque todos con un matiz diferente: por ejemplo, 家 ka se usa más para deportistas (como 柔道家 jûdôka) y profesiones artísticas (y por eso cuando se quiere hacer referencia a la profesión del traductor como actividad literaria se usa más 翻訳家 hon'yakuka); 手 shu "mano" se usa más para profesiones que requiren cierta habilidad concreta, de ahí que se diga 選手 senshu "deportista"; etc.

Sin embargo, aquellas profesiones desempeñadas tradicionalmente por hombres o mujeres sí que tienen un sufijo que indica el sexo, aunque desde los años 90 más o menos se han empezado a cambiar, seguramente por influencia de lo que ocurre en otros países. Si habéis estudiado japonés con profesores que llevan varios años fuera de Japón, seguro que no estáis al día de estas tendencias. Veamos ejemplos:

  • 運転士 unten-shi, CONDUCTOR / CHÓFER / TAXISTA, pasó a ser 運転手 unten-shu, referido tanto a hombres como a mujeres, puesto que el kanji 士 shi, cuyo significado original es el de guerrero (como en 武士 bushi) o caballero (騎士 kishi -si es que monta caballos- o 紳士 shinshi -si es un "hombre educado"-), y por tanto sólo hace referencia a hombres, mientras que 手 shu no indica género.
  • 看護婦・保健婦 kango-fu, hoken-fu, ENFERMERA. En este caso 婦 fu significa "mujer" o "señora" (y en otros compuestos "esposa"). Para referirse a los enfermeros se crearon los términos 看護士・保健士 kango-shi, hoken-shi, que utilizan el kanji 士 shi "hombre", cuyo significado y uso en nombres de profesiones hemos visto arriba. Sin embargo, en lugar de utilizar una denominación para el femenino y otra para el masculino, y siguiendo la tendencia del inglés, en 2002 el parlamento japonés decidió que la denominación oficial para los titulados en Enfermería sería 看護師・保健師 kangoshi, hokenshi, que no tiene indicación de género. En este caso y por casualidad la pronunciación es la misma que para el "enfermero" masculino; en todo caso, tal como nos explica el director del St. Luke's International Hospital en Tokio, el uso de 師 shi es por analogía con otras profesiones relacionadas como 医師 ishi "médico, doctora" o 薬剤師 yakuzai-shi "farmacéutico/a". Dicho sufijo se utiliza más en profesiones con una fuerte carga académica (el ejemplo perfecto es 教師 kyôshi, "profesor/a"), lo cual, de rebote, sirvió para dignificar la profesión de l@s enfermer@s, que al estudiar una carrera que son muchos menos años que medicina o farmacia, a veces se sienten un poco acomplejad@s o son objeto de burla por parte de médicos prepotentes (¿nunca habéis visto series de médicos?). Nótese que la nueva forma adoptada 看護師 es tan reciente y modennnna que ni si quiera la recoge el diccionario, y si escribís かんごし en el ordenador, sólo os lo convertirá por la versión masculina 看護士 (a no ser que tengáis un sistema súper nuevo; el mío es de 2005).
  • [Estoy seguro de que hay más... cuando me acuerde actualizaré el post... o no.]
Otros ejemplos relacionados que se han propuesto o que están en el aire, pero no han calado, son:
  • 俳優 haiyû, ACTOR / ACTRIZ. Aunque esta palabra no incorpora ningún indicativo de género y por eso se refiere a actores y actrices por igual, el hecho de que exista una palabra especial para actriz (女優 joyû) ha hecho que, una vez más, el hombre se convierta en la norma, y la mujer en la excepción: es decir, todos los actores son hombres, salvo que se especifique lo contrario. Aprovechando que el Oscar al Mejor Actor se traduce en japonés como アカデミー主演男優賞 Akademi shuen dan'yû shô (Premio al mejor actor masculino de la Academia), utilizando la palabra 男優 (el primer carácter es el de OTOKO, "hombre") para indicar que también hay un Oscar a la Mejor Actriz, hay quienes abogan por diferenciar siempre entre "actor" (sólo masculino) y "actriz", y dejar el término que no lleva marca de género para cuando realmente no se sepa el sexo de la persona en cuestión (casos ambiguos, ejemplos...) o para el plural. La palabra 役者 yakusha también significa actor/actriz y además de no tener marca de género no existe una alternativa para cuando se trata de una mujer, con lo cual es absolutamente neutral y políticamente correcta (pero por costumbre sólo lo usan los que trabajan en el mundo del cine o el teatro; de cara al gran público haiyû y joyû suenan más glamourosos).
  • kami, DIOS / DIOSA. Esta palabra se refiere especialmente a los dioses de la mitología sintoísta (religión propia de Japón, que convive con el budismo) y, por extensión, a cualquier dios en general. Como para el caso de "diosa" existe la expresión 女神 megami ("mujer" + "dios"), cuando se trata de un dios masculino hay quien propone usar 男神 ogami ("hombre" + "dios"), por motivos similares al ejemplo anterior.


Sobre otras expresiones consideradas sexistas en japonés (por ejemplo, OL "office lady", la versión femenina del salaryman), maneras de referirse a la esposa, etc., hablaremos en otro post. Antes de ello, os quiero poner tres o cuatro ejemplos de cómo se distorsiona el significado de la palabra "hombre" y su interpretación debido a la interferencia de otras lenguas, pero eso otro día... que ya está bien por hoy... ¡hombre ya!