Creative Commons License La lengua japonesa: aquello que nunca te enseñaron (text) by Tatematsu Norio is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 Unported License.

2007-12-04

Una cuestión de hombría (1)



En la película Parque Jurásico (1993), el Dr. Ian Malcolm (Jeff Goldblum) está haciendo en voz alta la siguiente reflexión cuando es interrumpido por la Dra. Ellie Sattler (Laura Dern):

Dr. MALCOLM:
"Dios crea los dinosaurios.
Dios destruye los dinosaurios.
Dios crea al hombre.
El hombre destruye a Dios.
El hombre crea los dinosaurios."

Dra. SATTLER:
"Los dinosaurios se comen al hombre...
La mujer hereda la Tierra."

Esta broma, que puede ser resultona en inglés o español, perdió toda su gracia en la versión japonesa por un simple motivo: en japonés, la palabra "hombre" (男 otoko) no se utiliza en ningún caso como sinónimo de "ser humano" o "persona", cosa que sí sucede en muchas lenguas occidentales como el inglés o el español (y mucho antes en griego antiguo: la raíz ánthropos, de donde proceden palabras como antropología, antropomorfo, antropocentrismo, etc., quería decir "hombre" como ser humano).

Si a vosotros os preguntaran "¿Qué es un hombre?" y tuvierais que dar una definición simple, ¿qué diríais? El Diccionario de la RAE nos da los tres significados básicos en sus primeras tres acepciones:

  • 1. Ser animado racional, varón o mujer.
  • 2. Varón (Ser humano del sexo masculino).
  • 3. Varón que ha llegado a la edad adulta.

En lingüística, el significado de las palabras y de los enunciados es igual de importante tanto por lo que quiere decir como por lo que no quiere decir, o sea, lo que algo no es resulta igual de importante, o más, que lo que sí es. Por eso las tres definiciones anteriores son equivalentes a lo siguiente:

  • 1. Un hombre es un ser humano (ni es Dios, ni es una cosa -ser inanimado-, ni es un animal -ser animado irracional-).
  • 2. Un hombre no es un ser humano del sexo femenino.
  • 3. Un hombre no es un niño.

Es decir, casi siempre que usamos la palabra "hombre", la estamos utilizando en oposición a otro significado, aunque muchas veces inconscientemente. Al aprender japonés hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Para el primer significado se utilizan por ejemplo 人 hito "persona", 人間 ningen "persona, ser humano" o 人類 jinrui "raza humana, género humano" (y en taxonomía, para homínidos y palabras por el estilo, se utiliza ヒト hito, en katakana), pero nunca OTOKO. Antropología es 人類学 jinruigaku; el "Proyecto de Complementación Humana" del anime Neon Genesis Evangelion es 『人類補完計画』 Jinrui Hokan Keikaku.
  • Para el segundo significado sí que se puede utilizar OTOKO (aunque existen palabras más educadas como 男の人(方) otoko no hito (kata), 男性 dansei, 男子 danshi, etc.). Sin embargo, para hablar del sexo de los animales, aunque lo normal sea 雄 osu (macho) y 雌 mesu (hembra), también puede decirse 男 otoko y 女 onna. Con lo cual OTOKO tiene un campo semántico más amplio en su acepción de "masculino".
  • Para el tercer significado lo más normal es usar 大人 otona "persona adulta", aunque es cierto que "otoko" puede referirse a un hombre adulto en oposición a niño en algunos contextos muy específicos.

De esta manera, en japonés se puede preguntar si un recién nacido es "niño o niña" (男の子 otoko no ko / 女の子 onna no ko) , pero también más en general si es "hombre o mujer"; en una guardería, podemos hacer dos grupos poniendo en un lado a los hombres, y en otro a las mujeres... y estamos hablando de los niños (y las niñas). Asimismo, en un contexto coloquial se puede preguntar si un gato "es hombre o mujer".

Volviendo al primer punto, en las últimas décadas han empezado a levantarse voces críticas hacia el uso (o más bien, abuso) de la palabra "hombre" como referente a todo el género humano, pues podría interpretarse que excluye a las mujeres. Es el motivo por el cual en inglés palabras como policeman (agente de policía) o spokesman (portavoz) no sólo han dado lugar a sus contrapartidas policewoman y spokeswoman, sino que también se han convertido en police officer o spokesperson; fireman también pasó a ser firefighter, y el término se ha popularizado tanto que incluso en el caso de algunos calendarios de bomberos se utiliza firefighter aunque evidentemente lo que vamos a ver son firemen (y menudos MEN... ejem). Otros términos como flight attendant (azafato/a) se han convertido en la alternativa de steward (azafato), stewardess (azafata), flight hostess (azafata), etc. Asimismo, en la actualidad se prefiere el uso de las siguientes expresiones:

  • man, mankind → humanity, the human race, human beings, people
  • Someone left his coat → their coat (aunque sigue siendo singular)
  • he (cuando es alguien indeterminado) → he or she, (s)he
Aquí tenéis más ejemplos de cómo usar un tipo de lenguaje no sexista en inglés (algunos son extrapolables al español).

En español, como ya tenemos palabras masculinas y femeninas hasta para las cosas que no tienen sexo (un pepino, una concha... aunque ahora que lo pienso... ¿porque UN coño y UNA polla?), los sustantivos que designan profesiones también pueden ser masculinos (un mamporrero) o femeninos (una mamporrera). Las abogados ahora ya son casi todas abogadas, aunque algunas jueces son juez, y otras jueza. Y por obra y gracia de una enmienda en la vigésima tercera edición del Diccionario de la Real Academia, las gerentas ahora vuelven a ser gerentes; es decir que si hasta ahora había "gerente" y "gerenta", cuando salga el nuevo diccionario sólo habrá personas que trabajen de "gerente" (sean hombres o mujeres). Sin embargo, seguirá habiendo profesiones que al cambiarlas de género nos suenen mal, como es el caso de prostituto, comadrón, médica o camella (¿esto es una profesión?); en lugar de médica podemos decir "doctora" y para comadrón "partero", en lo demás, ya no sé... señor que recibe emolumentos por copular, respetable señora que me suministra las drogas, etc...

A todo esto cabe recordar que el significado original de "alcaldesa" era "mujer del alcalde"... porque no existían las mujeres alcaldesas, ni podían existir, ni se quería que existieran. Cuando España se democratizó y la realidad cambió, el diccionario también lo hizo, tal y como debe ser y tal como seguirá ocurriendo (la definición de "matrimonio" ya ha cambiado en el Diccionario de Uso del Español de María Moliner para reflejar la legalidad vigente, refiriéndose a la unión de una "pareja humana" (sin especificar sexo); y en inglés "marriage" ya se refiere también a las uniones del mismo sexo según el Merriam-Webster, que es uno de los diccionarios de referencia junto con Oxford).

Todas estas expresiones y giros para que el lenguaje trate de forma equitativa a las mujeres forman parte del lenguaje políticamente correcto (lenguaje PC) y se utilizan para no herir sensibilidades (aunque es probable que pronto formen parte simplemente de la lengua común). El feminismo (que aspira a la igualdad -no la superioridad- de las mujeres y los hombres) también ha creado la tendencia de explicitar siempre ambos géneros: los alumnos y las alumnas deberán... etc. En la redacción de sus nuevos Estatutos de 2003, el claustro general de la Universidad Autónoma de Barcelona decidió usar fórmulas como "el profesorado", "el alumnado", etc. y, cuando no quedara más remedio, "la profesora o el profesor" (yo voté a favor).

El lenguaje PC no siempre es fácil de llevar de una lengua a otra, especialmente al traducir y más aun si se usa con función metalingüística (usar la lengua para hablar de la propia lengua). Por ejemplo, en un episodio de Los Simpson cuando el cartero trae una carta a casa, Homer dice que ha venido "the mailman". Su hija Lisa, progre y feminista donde las haya, le advierte de que lo correcto sería decir "the mail carrier". (En inglés existen tanto postman como postwoman, sin embargo en EEUU no existe mailwoman). ¿Y cómo tradujeron esto al español? Pues "Tienes que decir la mujer cartero". Por suerte, en la escena en cuestión la figura del cartero o cartera no aparece, y la traducción funcionó (si efectivamente hubiera sido un mailman, habría habido un problem).

Este rollo impresionante y que ya sabíais me sirve de introducción para hablar de lo mismo, pero en japonés (¡por fin!). Como en este idioma no existe diferenciación de género en los sustantivos y adjetivos, ni siquiera cuando se refieren a personas, con la mayoría de profesiones pasa lo mismo: un/una cantante es simplemente 歌手 kashu, un/una dibujante de cómics es 漫画家 mangaka, un traductor o traductora es 翻訳者 hon'yakusha, y un empleado o empleada es 職員 shokuin. Esto se debe al uso de una serie de sufijos, como los que aparecen en esas palabras (‐手、‐家、‐者、‐員), que en estos casos ya designan el significado de "persona que ejerce de", aunque todos con un matiz diferente: por ejemplo, 家 ka se usa más para deportistas (como 柔道家 jûdôka) y profesiones artísticas (y por eso cuando se quiere hacer referencia a la profesión del traductor como actividad literaria se usa más 翻訳家 hon'yakuka); 手 shu "mano" se usa más para profesiones que requiren cierta habilidad concreta, de ahí que se diga 選手 senshu "deportista"; etc.

Sin embargo, aquellas profesiones desempeñadas tradicionalmente por hombres o mujeres sí que tienen un sufijo que indica el sexo, aunque desde los años 90 más o menos se han empezado a cambiar, seguramente por influencia de lo que ocurre en otros países. Si habéis estudiado japonés con profesores que llevan varios años fuera de Japón, seguro que no estáis al día de estas tendencias. Veamos ejemplos:

  • 運転士 unten-shi, CONDUCTOR / CHÓFER / TAXISTA, pasó a ser 運転手 unten-shu, referido tanto a hombres como a mujeres, puesto que el kanji 士 shi, cuyo significado original es el de guerrero (como en 武士 bushi) o caballero (騎士 kishi -si es que monta caballos- o 紳士 shinshi -si es un "hombre educado"-), y por tanto sólo hace referencia a hombres, mientras que 手 shu no indica género.
  • 看護婦・保健婦 kango-fu, hoken-fu, ENFERMERA. En este caso 婦 fu significa "mujer" o "señora" (y en otros compuestos "esposa"). Para referirse a los enfermeros se crearon los términos 看護士・保健士 kango-shi, hoken-shi, que utilizan el kanji 士 shi "hombre", cuyo significado y uso en nombres de profesiones hemos visto arriba. Sin embargo, en lugar de utilizar una denominación para el femenino y otra para el masculino, y siguiendo la tendencia del inglés, en 2002 el parlamento japonés decidió que la denominación oficial para los titulados en Enfermería sería 看護師・保健師 kangoshi, hokenshi, que no tiene indicación de género. En este caso y por casualidad la pronunciación es la misma que para el "enfermero" masculino; en todo caso, tal como nos explica el director del St. Luke's International Hospital en Tokio, el uso de 師 shi es por analogía con otras profesiones relacionadas como 医師 ishi "médico, doctora" o 薬剤師 yakuzai-shi "farmacéutico/a". Dicho sufijo se utiliza más en profesiones con una fuerte carga académica (el ejemplo perfecto es 教師 kyôshi, "profesor/a"), lo cual, de rebote, sirvió para dignificar la profesión de l@s enfermer@s, que al estudiar una carrera que son muchos menos años que medicina o farmacia, a veces se sienten un poco acomplejad@s o son objeto de burla por parte de médicos prepotentes (¿nunca habéis visto series de médicos?). Nótese que la nueva forma adoptada 看護師 es tan reciente y modennnna que ni si quiera la recoge el diccionario, y si escribís かんごし en el ordenador, sólo os lo convertirá por la versión masculina 看護士 (a no ser que tengáis un sistema súper nuevo; el mío es de 2005).
  • [Estoy seguro de que hay más... cuando me acuerde actualizaré el post... o no.]
Otros ejemplos relacionados que se han propuesto o que están en el aire, pero no han calado, son:
  • 俳優 haiyû, ACTOR / ACTRIZ. Aunque esta palabra no incorpora ningún indicativo de género y por eso se refiere a actores y actrices por igual, el hecho de que exista una palabra especial para actriz (女優 joyû) ha hecho que, una vez más, el hombre se convierta en la norma, y la mujer en la excepción: es decir, todos los actores son hombres, salvo que se especifique lo contrario. Aprovechando que el Oscar al Mejor Actor se traduce en japonés como アカデミー主演男優賞 Akademi shuen dan'yû shô (Premio al mejor actor masculino de la Academia), utilizando la palabra 男優 (el primer carácter es el de OTOKO, "hombre") para indicar que también hay un Oscar a la Mejor Actriz, hay quienes abogan por diferenciar siempre entre "actor" (sólo masculino) y "actriz", y dejar el término que no lleva marca de género para cuando realmente no se sepa el sexo de la persona en cuestión (casos ambiguos, ejemplos...) o para el plural. La palabra 役者 yakusha también significa actor/actriz y además de no tener marca de género no existe una alternativa para cuando se trata de una mujer, con lo cual es absolutamente neutral y políticamente correcta (pero por costumbre sólo lo usan los que trabajan en el mundo del cine o el teatro; de cara al gran público haiyû y joyû suenan más glamourosos).
  • kami, DIOS / DIOSA. Esta palabra se refiere especialmente a los dioses de la mitología sintoísta (religión propia de Japón, que convive con el budismo) y, por extensión, a cualquier dios en general. Como para el caso de "diosa" existe la expresión 女神 megami ("mujer" + "dios"), cuando se trata de un dios masculino hay quien propone usar 男神 ogami ("hombre" + "dios"), por motivos similares al ejemplo anterior.


Sobre otras expresiones consideradas sexistas en japonés (por ejemplo, OL "office lady", la versión femenina del salaryman), maneras de referirse a la esposa, etc., hablaremos en otro post. Antes de ello, os quiero poner tres o cuatro ejemplos de cómo se distorsiona el significado de la palabra "hombre" y su interpretación debido a la interferencia de otras lenguas, pero eso otro día... que ya está bien por hoy... ¡hombre ya!

2007-12-03

Así hablamos, así pensamos: introducción al relativismo lingüístico



Hoy me gustaría introducir la teoría del relativismo lingüístico (言語相対論 gengo sôtai-ron), también conocida como "Hipótesis de Sapir-Whorf" (existen dudas acerca de si la denominación de "hipótesis" y el uso del nombre de los dos lingüistas es correcta, pero en eso no vamos a entrar aquí). Antes de ello me gustaría recordar que cada lengua tiene una manera diferente de clasificar la realidad y referirse a ella tanto en su gramática como en su vocabulario, por ejemplo:

  • Vocabulario. Para el verbo español "romper" existen to break y to tear en inglés (trencar y estripar en catalán, respectivamente), dependiendo de si lo que se rompe es algo duro o rígido pero quebrantable (que se rompe al golpearlo, como un jarrón), o algo blando y flexible que no se rompe aunque se caiga o se lo golpee (pero sí al cortarlo o rasgarlo como una tela o un papel). Y en japonés, pues ya no digamos, hay un montón de expresiones dependiendo de cómo es el objeto que se rompe y cómo es la rotura; por ejemplo, si un jarrón se rompe es porque se hace añicos, pero si se rompe un hueso suele ser porque se parte en dos; si una tele se rompe es porque se estropea, y si una puerta se rompe puede ser porque se parte o porque se deforma y ya no abre bien; si se rompe una caja fuerte es porque se la fuerza y otras cosas abstractas como el silencio, la armonía o una promesa también se pueden "romper". En estos casos en español tenemos sinónimos, pero todos ellos bajo la idea de "romper", sin embargo en japonés cada cosa se percibe de una manera diferente, y por eso no existe un verbo común para todos. La manera de dividir las partes del día es otro ejemplo típico. Para los españoles, las 15 pm y las 20 pm pueden ser ambas "de la tarde", pero para los ingleses, los catalanes y los japoneses, especialmente en invierno, las 20pm ya serían más bien "evening", "vespre" y "夕方 yûgata", es decir, otra parte del día distinta a la "tarde" ("afternoon", "tarda" o en japonés "午後 gogo" -que además de PM significa "desde las 12pm hasta que oscurece"). En castellano, tampoco es raro decir "la 1 del mediodía", aunque en muchos idiomas esto sería una contradicción. En este último ejemplo creo que es la cultura (hora de comer en España) la que influye en el idioma.
  • Gramática. Por ejemplo, no todas las lenguas tienen los mismos tiempos verbales, que es el ejemplo prototípico de cómo la percepción del tiempo y su progresión es diferente en cada idioma (y en sus hablantes). Recordemos que muchos extranjeros tienen problemas para usar bien "yo canté" y "yo cantaba", porque no distinguen el matiz. Además, en español estándar de España "Pérez-Reverte ha escrito muchos libros" y "Pérez-Reverte escribió muchos libros", así, sin más información (por ejemplo "el año pasado") y sin ningún contexto, se diferencian en un detalle importante: en el segundo caso, lo normal es interpretar que Pérez-Reverte está muerto. Hay idiomas, o incluso variedades del español -como en Hispanoamérica y creo que en Galicia por influencia del gallego- que no hacen esa distinción, porque comunicar esa información no se considera relevante (estamos hablando de que en el pasado escribió libros, no de si está vivo o muerto). Por otra parte, lenguas como el japonés no se centran en los tiempos verbales (presente, pasado, futuro...), sino en el aspecto, que entre otras cosas puede ser perfectivo (acción acabada) o imperfectivo (acción inacabada); de esta manera, el presente y el futuro no se distinguen, porque ambos se refieren a algo inacabado. Así, cada lengua enfoca de manera diferente los hechos de la realidad, y los clasifica también de forma distinta (o de forma parecida, pero usando diferentes categorías gramaticales: como el chino, que usa adverbios -ayer, hoy, antes, mañana, después- en lugar de tiempos verbales). Y ya no hablemos de las maneras de expresar (o no expresar) el género, o el singular o el plural, que daría para una tesis entera (para quien no lo sepa, en japonés lo común es que las palabras no sean ni singulares ni plurales: "Yane no ue ni neko ga iru" puede ser "Hay un gato en el tejado" o "Hay gatos en el tejado"; en todo caso lo que se expresa es que hay una presencia gatuna o existe gatunidad (¡propongo que a partir de ahora en español hablemos así! Puede ser la hostia)).


Cuando los lingüistas occidentales (=europeos y norteamericanos) entraron en contacto con lenguas "menos conocidas" (=asiáticas, africanas, precolombinas, aborígenes, etc.) que tenían categorías gramaticales y distribución de campos semánticos muy diferentes de las indoeuropeas, cobró más fuerza la pregunta de si el lenguaje influye en el pensamiento y se postuló la idea del determinismo lingüístico, según la cual la lengua que hablamos determina -limita- nuestra manera de pensar, por lo dicho de que cada lengua divide y estructura la realidad de una forma diferente; por poner de ejemplo lenguas más familiares para nosotros (en lugar del inuit o el swahili), en español decimos "esquina" o "rincón" (en japonés 角 kado y 隅 sumi, respectivamente), dependiendo del punto de vista -exterior o interior- con que consideramos la idea, mientras que en inglés se dice "corner" refiriéndose a ambos conceptos como uno solo. Según esta teoría del determinismo lingüístico, el hablante de una lengua en que no existiera cierto concepto sería incapaz de "pensar" ese concepto, porque su lengua no se lo permite (idea utilizada por Orwell en su novela 1984). Para ilustrar esta teoría, atribuida a los lingüistas Sapir y Whorf, a menudo se cita la famosa frase del célebre lingüista austríaco Ludwig Wittgenstein, "Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo", pero hay que matizar que está sacada de contexto y para entenderla bien sería necesario leer su Tractatus logico-philosophicus (que aún hoy en día da lugar a todo tipo de interpretaciones). Además, es curioso destacar que este problema de malinterpretación se debe al uso de la palabra "lenguaje" (referido al lenguaje humano en general) entendido como "lengua" (en el sentido de "idioma", es decir, cada una de las formas en que se materializa la facultad humana para el lenguaje), con lo cual "los límites de mi lenguaje" se ha interpretado como "los límites de mi lengua/idioma". Como bien sabréis, en inglés language significa tanto lenguaje como lengua (otro ejemplo de la diferencia de distribución de los conceptos según cada idioma).

En todo caso, la teoría del determinismo lingüístico ha sido mayoritariamente rechazada porque es evidente que las personas somos capaces de pensar de manera abstracta y comprender conceptos aunque desconozcamos -o no exista- un término concreto para ellos. Por eso muchas veces tenemos algo "en la punta de la lengua", y por eso un anglófono entiende perfectamente que una esquina se puede considerar desde dentro o desde fuera, aunque en su idioma generalmente no se exprese esta diferencia (y por supuesto en inglés también existe la diferenciación entre la facultad humana del lenguaje, y las lenguas-idiomas como tal, aunque se use la misma palabra).

Sin embargo, lo que sí está comúnmente aceptado en tanto que hipótesis plausible es la versión light del determinismo lingüístico: el relativismo lingüístico. Según éste, si bien la lengua materna no determina el pensamiento, sí que lo condiciona o relativiza, es decir, influye -o puede influir- en él de alguna manera. Por tanto, un hablante puede poder entender cualquier concepto aunque no exista en su idioma, si se lo explican... Pero si no se lo explican, o si nunca aprende otro idioma, es posible que nunca se le ocurra pensar que existe. Por ejemplo, a un anglófono puede que nunca se le haya ocurrido que entre el "here / this" y el "there / that" hay un concepto intermedio que en español (aquí / esto, ahí / eso, allí / aquello) o en japonés (koko - kore, soko - sore, asoko - are) sí que expresamos... pero es evidente que SABE que ese espacio existe, y es capaz de entenderlo cuando aprende español o japonés; es decir, su lengua materna no le limita su forma de pensar. Lo que está claro es que esta diferencia en la manera de hablar ("pensar") se hace patente cuando traducimos o hablamos un idioma extranjero: los anglófonos, excepto los que dominan muy bien el español (me refiero siempre al español de España, que es la variedad que yo hablo), rara vez utilizan el "ahí". De la misma manera, cuando los españoles o japoneses hablamos inglés, sobre todo a nivel principiante, y queremos decir "ahí", muchas veces dudamos entre "here" o "there", ya que no nos satisface ninguna de las dos (es como si quisiéramos decir gris, pero nos obligaran a elegir entre blanco o negro: en nuestra cabeza es inconcebible). Otras lenguas románicas como el catalán o el italiano también tenían este sistema de tres clasificaciones, aunque en la actualidad sólo conservan dos y han perdido la que ocupaba el lugar intermedio, que sólo se utiliza en el registro arcaico o en algunas regiones concretas. Esto ilustra la duda de si en las lenguas existe una tendencia a "simplificar" los conceptos, algo relacionado con la ley del mínimo esfuerzo, que en lingüística consiste en hablar de la manera más simple posible e ignorar todas aquellas formas gramaticales o conceptuales complicadas, o sustituirlas por otras más simples; un posible ejemplo sería el leísmo ("le estoy buscando"): para muchas personas es más fácil distinguir siempre entre "le" para personas y "lo" para cosas (lo cual está tolerado por la RAE al ser la tendencia mayoritaria en la capital del Reino, pero considerado vulgar por los hablantes de otras regiones), porque la diferenciación dependiendo de si se trata de complemento directo o indirecto, y dentro de eso si se trata de persona o cosa, es más compleja. Esto está relacionado también con el relativismo lingüístico (en este caso entre dialectos), ya que para alguien de la meseta la frase "Le estoy buscando" puede ser de lo más normal, pero como en el sistema de pensamiento del español estándar que no distingue entre persona y cosa cuando se trata de un complemento directo eso se diría "Lo estoy buscando", la oración "Le estoy buscando" significa "Estoy buscando algo suyo, o algo para él" (le estoy buscando trabajo, le estoy buscando las cosquillas, etc.). A pesar de esto, como el contexto siempre es más importante que el lenguaje, nos solemos entender.

En todo caso, este ejemplo sirve para entender que el relativismo lingüístico no sólo consiste en que un concepto exista o no en una lengua, sino en que el mismo concepto es diferente en lenguas diferentes, o incluso en dialectos diferentes, y no atañe sólo al vocabulario, sino también a la gramática. Esta diferencia a la hora de clasificar conceptos se hace más patente que nunca y acarrea problemas a la hora de crear lenguas artificiales que aspiran a ser "neutrales" culturalmente, como el esperanto, dado que en cada caso hay que decidir qué lengua natural humana vamos a utilizar como referencia para clasificar conceptos: por ejemplo, ¿creamos una sóla palabra para esquina y rincón como sucede en algunas lenguas (p.ej., inglés), o inventamos dos como sucede en otras (p.ej., español o japonés)? (En este caso el Dr. Zamenhof optó por una única palabra, angulo; sin embargo dado que el esperanto se caracteriza por ser extremadamente flexible para referirse a cualquier tipo de concepto mediante la combinación libre de todo tipo de palabras, sufijos y prefijos, también existe el término stratangulo ("calle + esquina"), para referirse al significado más común de "esquina": la esquina de una calle --pero no la esquina de la mesa o de un pañuelo.)

Un ejemplo clarísimo de cómo funciona el relativismo lingüístico está en el hecho de que las personas bilingües, aunque tengan un dominio igual de sus dos idiomas, a veces tienen más facilidad para expresar una idea en un idioma que en otro. Cuando todo un territorio es bilingüe (por ejemplo, Cataluña) y estás seguro de que aunque uses palabras del otro idioma todos te entenderán, se suele dar el hecho curioso de que una conversación íntegramente en el idioma A (castellano), está salpicada de expresiones o palabras en el idioma B (catalán), porque se usan más o se refieren mejor a la idea que queremos transmitir. Por ejemplo, para decir: "Hoy acabo a las siete" los catalanes, incluso cuando hablan castellano, suelen decir "Hoy plego a las siete" porque el verbo catalán "plegar" significa "terminar de trabajar". Cuando hay un verbo especial para decir "terminar de trabajar", se hace difícil usar uno tan general como "acabar" o "terminar", y perífrasis como "salgo del trabajo", "acabo de trabajar", etc. nos parecen engorrosas e innecesarias si en el otro idioma ya tenemos una palabra precisa que las describe.

Segundo ejemplo. No son pocos los hispanohablantes residentes en Japón que incluso cuando hablan español describen a una persona como "yasashii", porque este término tan práctico significa que alguien es a la vez amable, bueno, simpático, dulce, benévolo, comprensivo, cariñoso, etc... Probablemente si no supieran japonés se conformarían con "bueno", pero una vez que han aprendido la palabra "yasashii", es difícil sustituirla por una del propio idioma que sea un equivalente exacto. Nuestra manera colectiva de pensar como hablantes de un idioma concreto nos hace decantarnos por utilizar siempre la palabra que se ajusta mejor a la idea que estamos pensando en ese momento, y si esa palabra no existe en el idioma -forma de pensar- A, pues recurrimos al idioma -forma de pensar- B.


Por supuesto, el relativismo lingüístico en ningún caso afirma que todos los hablantes de una misma lengua piensen de la misma manera. Estamos hablando de una "influencia" o "tendencia" a pensar sobre las cosas (más referido a la forma que al contenido).


Por último, me gustaría hacer referencia al prejuicio lingüístico de que debido a la limitación de vocabulario hay lenguas en las que no se puede decir según qué cosas, prejuicio que deriva en otro peor: algunos pueblos, debido a su idioma tan limitado, no pueden pensar ni entender conceptos complicados. Aunque parezca mentira, me pongo colorada cuando me miras, estooo, quiero decir, que este prejuicio ¡está más extendido de lo que parece!

Para empezar, hay que decir que si en un idioma no existe un concepto es porque en ese sistema socio-cultural dicho concepto no hace ninguna falta: en una tierra donde no hay caballos, no existirá la palabra "caballo", y en el idioma de una tribu africana que desconoce ciencias avanzadas como la física y la química puede que no exista la palabra "átomo". Sin embargo, en cualquier lengua aunque no tenga la palabra "caballo" se puede explicar lo que es un caballo (es un animal que...), igual que se puede explicar lo que es un átomo (es una cosa muy pequeña que...). De esta manera, todas las cosas se pueden decir en todas las lenguas, ya sea con una única palabra, como recurriendo a una perífrasis (por muy larga que sea). Ahora bien, cuando una cultura entra en contacto con otra, es necesario referirse a los conceptos de la otra cultura de manera breve y exacta, y cuando una cultura adquiere conocimientos científicos de otra y se "civiliza", también necesita adoptar muchísimos términos. Entonces ocurre lo siguiente:

  • Se ad@pta (adopta o adapta) el vocabulario necesario recurriendo a la lengua extranjera, como en el caso del español: kamikaze, samurai, harakiri o shôgun no sólo son ya palabras españolas presentes en el diccionario, sino que además se pueden escribir "camicace", "samurái", "haraquiri" y "shogún". De la misma manera, cuando los japoneses conocieron el tabaco le dieron ese mismo nombre procedente del portugués: "tabako", y -aunque hoy en día se suele escribir con el silabario fonético katakana como la mayoría de extranjerismos- crearon una manera de escribirlo con kanji o caracteres chinos: 煙草 ("humo / humear + hierba"), entre otras formas (莨 o 烟草, esta última del chino). A todo esto, palabras en katakana de lo más común como "remon" (limón), "kurabu" (club), "garasu" (vidrio) y todos los nombres de países -así como algunas ciudades y personajes importantes- también tienen su forma de escribirse en kanji, aunque no sea conocida ni siquiera por muchos japoneses.
  • Se crea nuevo vocabulario con los recursos ya existentes en la propia lengua. Hay dos maneras básicas: 1) Creando un nuevo término que describa la nueva idea, ya sea a) calcando la estructura original: automóvil se convierte en japonés en 自動車 jidousha mediante la combinación de tres caracteres: 自 (uno mismo, auto-), 動 (moverse) y 車 (rueda, y por extensión, vehículo rodado); o b) con ingenio: el símbolo de la arroba (@), at sign o at symbol en inglés, se convierte en "a enroscada/envuelta/retorcida" en diversos idiomas, "a trompa" en sueco y danés, "cola de mono" en numerosos idiomas, etc. 2) Dotando de un significado nuevo a un término ya existente, generalmente por analogía: En japonés "coche" se tiende a simplificar como 車 kuruma, que en su origen y antes del invento del automóvil se refiere a carros, calesas y otros vehículos con ruedas. En español al símbolo @ se lo denominó "arroba", una unidad de medida ya existente, y en muchos otros idiomas se le llama "caracol" o con el nombre de diversos dulces que tienen esa forma más o menos de ensaimada. (Alguno podría pensar que "cola de mono" va en esta última categoría puesto que ya existía como concepto, pero la cuestión es que la expresión "cola de mono" no existía como término independiente --no salía en el diccionario). Como curiosidad, en japonés se dice アットマーク atto maaku, que viene del inglés "at mark" (aunque como ya hemos dicho en inglés es at sign o at symbol), aunque su denominación oficial es 単価記号 tanka kigô (símbolo de precio por unidad), debido al uso original de la arroba en inglés: "5 pencils @ $1 ea. = $5".
  • El japonés, como es un idioma algo especial debido a su sistema de escritura, en el caso de tabako por ejemplo, se han combinado la adopción de un término extranjero -su pronunciación- y el uso de los caracteres ya existentes en el mismo idioma, a los que se les da una pronunciación que nada tiene que ver con la original (al contrario que en chino, en japonés un ideograma se puede pronunciar de cualquier manera que quiera el que lo escribe, siempre que lo indique; algunos casos como 煙草 para tabako, aunque debería leerse "ensou" o "kemurikusa" o algo así, se crean con la intención de que pasen a formar parte de la lengua común).

En resumen, lo que quería demostrar con estos ejemplos es que el relativismo lingüístico no impide que cualquier grupo de personas, hablen el idioma que hablen, sea capaz de pensar nuevos conceptos. Se trata más bien de que nuestra lengua materna nos ayuda a distinguir mejor unos conceptos de otros, sin necesidad de pararnos a pensar en ello (vuelo al ejemplo de "corner" como "rincón-esquina" o "sumi-kado", que es muy ilustrativo). Y también de que a la hora de traducir puede causar problemas -especialmente en el caso de la traducción automática, aunque en este caso se enmarca más en el problema de la polisemia y la sinonimia.


Después de esta introducción (siento que las introducciones sean tan pesadas, pero antes de poner listas de ejemplos sin ton ni son, o ejemplos sacados de contexto, me gusta dejar las cosas claras), en un próximo post hablaré de dos ejemplos concretos relativos a los sistemas de pensamiento europeo y japonés:


1) La manera de entender y diferenciar los conceptos de "Estado", "nación" y "país" en una realidad nacional y política tan compleja y diversa como es Europa, frente al concepto de 国 kuni o 国家 kokka en el sistema de pensamiento japonés.

2) Las múltiples palabras para referirse al concepto "vida" en japonés, al tratarse de un idioma que siempre da más importancia a la connotación (matices, contexto, etc.) que a la denotación (definición exacta de las palabras). Según desde qué punto de vista consideres la vida (el hecho de estar vivo, el hecho de existir, el conjunto de experiencias vitales, el conjunto de actividades cotidianas...), ¡se usa una palabra diferente!

2007-12-02

新語・流行語 - Palabras que vienen y van (1)

Hoy me gustaría hablar sobre las palabras de moda que se crean constantemente en Japón (la mayoría para caer en desuso al cabo de poco tiempo). En cualquier idioma, ya sea por la introducción de conceptos nuevos o por la influencia de la industria del entretenimiento (series, humoristas...) y la publicidad, siempre se crean palabras nuevas que están en boca de todo el mundo durante un tiempo, hasta que dejan de usarse.

Sin embargo, los japoneses, que son especialmente prolíficos en la creación de palabras para designar cualquier cosa (otro día hablaremos de ello), incluso tienen desde hace un par de décadas un certamen en el que se escogen las palabras más populares del año (antiguamente en diversas categorías; hoy en día en un Top 10). Es el 新語・流行語大賞 Shingo Ryûkôgo Taishô, "Gran Premio de las palabras nuevas y palabras en boga". Es como si en 1997, en España se hubiera hecho un concurso para decidir si "fistro diodenal" había tenido más éxito que "pecador de la pradera", o si "guarrerida española" conseguiría el honor de colocarse entre las 10 expresiones nuevas más populares del año. Pues en Japón la idea viene a ser ésta, pero se hace cada año, y el honor conseguido por la palabra en cuestión es extrapolable también al inventor del término (en el caso de palabras nuevas), o al que hizo que se pusiera de moda (si es que la expresión ya existía). Si sabéis -mucho- japonés y no os da pereza leer (a mí sí me da...), podéis ver el enlace en japonés que he puesto arriba, el enorme listado de palabras candidatas de 2007, o un repaso más general en Wikipedia (con todo tipo de curiosidades y hasta problemática sobre la autoría de las palabras ganadoras, o la autenticidad de su supuesto estatus de "palabra de nuevo cuño", etc.). Cuando salgan las ganadoras de este año, ¡os informaré!

Curiosamente, cuando estas palabras caen en desuso, pasan a denominarse 死語 shigo, lit. "palabra muerta" (ojo porque el término también se refiere a las lenguas muertas como el latín). Como ya sabéis, en Japón, país en el que la industria del entretenimiento, la superficialidad y el consumismo extremo están a la orden del día (más por la posibilidades que ofrece que por la gente en sí, porque si en España nos ofrecieran lo mismo, también caeríamos), no sólo existen productos de usar y tirar o flores de una sola primavera en multitud de esferas (como las famosas aidoru -idol- de temporada de las que todos habréis oído hablar), sino que este fenómeno de las modas pasajeras se da en muchísimos más ámbitos que en cualquier otro país, y como no podía ser de otra manera, también en el lenguaje. Aquí podríamos hacer referencia al espíritu de la cultura japonesa, que valora lo efímero ante lo permanente, simbolizado en la intensa pero instantánea belleza de las flores del cerezo y en la vida del samurái, que (como también afirmaba Aristóteles) es mejor que sea corta e intensa que larga y mundana... pero... en fin... al relacionar una cosa con otra corremos el riesgo de confundir churras con merinas (o los churros con las Meninas), así que lo mencionaremos de pasada como algo que no viene muy a cuento... y to another thing, butterfly.

A pesar de este fenómeno de las modas pasajeras, a veces algunas de estas palabras cobran tanto éxito que nunca más vuelven a caer en desuso y llegan a formar parte de la lengua común, aunque nunca se puede asegurar con certeza hasta que han pasado cierto número de años (en España, es el motivo por el que la Real Academia Española tardó décadas en incorporar al diccionario palabras como "guay" o "gilipollas", por considerarlos coloquialismos que pasarían de moda... y no fue así).

Os voy a poner primero un caso de palabra que tuvo mucho éxito en su día y que todavía hoy, aunque los más jóvenes no la usen, la utilizan algunas personas de mediana edad; y luego un ejemplo de shigo o palabra en desuso hecha y derecha, que ya no la usa casi nadie.

  • 朝シャン asa-shan = Champú matutino. Viene de 朝 asa, "(por la) mañana", y シャンプー shanpû, "champú". Esta expresión se puso de moda a finales de los años 80, y entró en la clasificación de 1987 (yo tenía 5 años), cuando la empresa japonesa Shiseidô (資生堂), que por cierto es la compañía de cosméticos más antigua del mundo según Wikipedia, popularizó un anuncio de televisión en el que intentaba promover lavarse el pelo por la mañana (como ya sabéis en Japón lo habitual es lavarse y luego tomar un baño relajante por las noches). Los protagonistas no sólo eran jovencitas estudiantes de instituto y mujeres oficinistas (OL), sino también hombres, con lo cual el anuncio tuvo gran difusión y así se extendió la expresión 朝シャンする asa-shan suru, que como es lógico quiere decir "lavarse el pelo por la mañana". Aunque la costumbre cayó en desuso por varios motivos (la gente llegó a la conclusión de que prefería dormir hasta el último momento, o aprovechar el tiempo para tomar un buen desayuno, aparte de que se popularizó la (¿falsa?) creencia de que lavarse el pelo todos los días y en especial por la mañana provoca la caída del cabello), la expresión siguió usándose, o la siguieron usando algunas personas, en parte debido a que el significado es fácil de deducir y cualquiera la entiende. Yo la he oído alguna vez, pero nunca en boca de alguien de menos de 30 años... Si tenéis alguna amiga japonesa que lleve el pelo reluciente desde por la mañana y le queréis preguntar si se lo lava todas las mañanas usando esta expresión, seguro que le arrancáis una carcajada y os preguntará: 「なんでそんな日本語知ってんの?」 :D
  • Aquí podéis ver un ejemplo de vídeo casero en que un pavo se está lavando la cabeza y cuando la pava le pregunta qué está haciendo, él, en broma, le contesta: "¡Asa-shan, asa-shan!". La respuesta de ella de "¿Asa-shan? ¿Pero tú sabes la hora que es?" nos da a entender que muy por la mañana no debe de ser...

Y ahora la palabra de moda -en su día- que hoy ya nadie usa:

  • 花キン hana-kin = Viernes "floreciente". Formada por la palabra 花 hana, "flor", y el primer kanji de 金曜日 kin'yôbi, "viernes" (abreviación de 花の金曜日). Aunque hoy en día todo el mundo lo dé por obvio, en Japón el sistema de dos días de descanso semanales se estableció en la década de los 80 (antes de eso sólo era festivo el domingo). Esto generó un boom y el viernes se convirtió en ese esperado día en que al anochecer comienza el fin de semana, por eso se generó esta expresión, que vendría a ser algo así como "el preciado viernes" o "¡Por fin viernes!". La expresión se acabó de hacer del todo popular a nivel nacional cómo no de nuevo gracias a la mediana pantalla (la "pequeña" ahora es la del móvil) y a un programa de variedades de la TV Asahi titulado 『はなきんデータランド』 Hana-Kin Data Land. ¿A qué no sabéis qué día de la semana lo emitían? Jeje. Cuando todo el mundo se dio cuenta de que los viernes era imposible reservar en ningún sitio porque todo el mundo salía, se puso de moda salir los jueves y también se creó, en broma, la expresión 花モク hanamoku. En la actualidad ya se considera obvio que todo el fin de semana es para descansar (aunque muchas empresas chupasangres obligan a sus empleados a hacer alguna tarea los sábados), y las nuevas generaciones no utilizan esta palabra. Los más mayores, aunque la conozcan, por lo visto no suelen decirla muy a menudo. De hecho... ¿sabéis cuándo fue la primera vez que la oí? En boca de mi profesora de japonés en Barcelona, que lleva 30 años viviendo fuera de Japón... (cuando yo vuelvo a España también hablo raro y nunca me entero de las nuevas palabras que usa la gente...).

Un fenómeno aparte es cómo estas palabras de cuño reciente cruzan la frontera y se popularizan en otro país. En España -y en casi todo el mundo- tenemos el ejemplo del término "metrosexual", que apareció primero en el mundo anglosajón. El ejemplo típico de metrosexual, David Beckham, dio lugar en Japón a otra de estas expresiones, ベッカム様 Bekkamu-sama (Muy Sr. Mío Beckham), forma de tratamiento exagerada que en casos muy especiales se refiere no sólo ya al individuo sino también al fenómeno fans originado cuando un famoso se hace extremadamente popular y acaba saliendo hasta en la sopa (mientras estaba en el Real Madrid, que junto con el Barça y el resto de la riiga esupanyoora causa furor en Japón, Beckham hizo anuncios a tutiplén, desde Vodafone hasta la conocidísima empresa de chocolates Meiji... la verdad es que era difícil que pasara un día sin ver su careto en algún sitio). Otro ejemplo archiconocido parecido al de Beckham es el de ヨン様 Yon-sama, apelativo respetuoso-cariñoso del actor coreano de mediana edad Bae Yong-Joon, el cual rompe en Japón y es un auténtico ídolo de fans entre las señoras mayores; lo menciono aquí porque su obra más conocida, el dorama o serie de TV titulado 『冬のソナタ』 Fuyu no Sonata, "Sonata de Invierno", se hizo súper popular y -como es habitual en Japón con los títulos largos de programas y con todo tipo de nombres y palabras- fue abreviado como fuyu-sona, ¡¡expresión que se convirtió en una de las ganadoras de la edición de 2004 del concurso japonés de palabras de moda del que os he hablado antes!!

Entre las palabras nuevas creadas en Japón y que han llegado a España tenemos también algunas. No me refiero a neologismos como カラオケ karaoke (de 空 kara, "vacío" y オーケストラ ôkesutora, "orquesta"), que ha cruzado las fronteras de todos los países y se ha quedado para siempre en nuestro vocabulario (más que nada porque el invento también lo ha hecho), sino a otras más recientes y extendidas en el mundillo otaku como 萌え moe, que aparte de su significado más o menos de "fetiche", como interjección se utiliza para gritarla cuando ves a alguien que te da cierto morbo (entendido por supuesto en un sentido sexual). Pero vamos, este término da para tanto que más que explicarlo aquí os recomiendo que consultéis su artículo en español en la Wikipedia: Moé. Por lo visto es tan popular que hasta tiene entrada en esperanto... y algún friki de Asturias ¡hasta la ha traducido al asturiano!

Ahora se me ocurren un montón de palabras del manga y el anime que podrían entrar en este apartado de palabras nuevas o puestas de moda, y que han pasado a ser conocidas por el colectivo otaku de otros países... pero aparte de que a vosotros mismos se os ocurren muchas, este tema daría no ya para un post, sino para un blog entero, o una tesis doctoral, así que vamos a dejarlo.


Después de esta pequeña introducción (¿pequeña? Si me ha salido un testamento...), en próximos posts hablaré de otras palabras similares (desde los 70 hasta las que están más de moda este mismo año 2007) clasificadas por tema, por ejemplo:
  • Expresiones humorísticas popularizadas por comediantes.
  • Palabras que se ponen de moda a través de los anuncios de TV.
  • Frases espontáneas dichas por algún famoso y ahora en boca de todo el mundo.
  • Expresiones del mundo de la política.

Así que hoy me despido diciendo: ¡Moeeeeeeé!


REF.:
Parte de la información sobre "asa-shan" y "hana-kin" está extraída del libro 『死語大全』 "Shigo taizen" ("Gran recopilatorio de palabras caídas en desuso"), publicado por la Editorial Saizusha (彩図社) y recopilado por un grupo de expertos que firma como 死語研究会 Shigo Kenkyû-Kai o Asociación para el Estudio de las Palabras Caídas en Desuso.

2007-11-30

人称代名詞 - Pronombres personales (1) BOKU y ANATA



Para empezar, un post muy concreto sobre pronombres personales. Como ya sabéis, en japonés los pronombres personales tienen las siguientes características básicas (entre otras, porque sólo voy a poner las que me apetece comentar):

  • En primer lugar, la mayoría de los gramáticos los considera sustantivos porque funcionan como tal. Por ejemplo, pueden ir modificados por un adjetivo y se puede decir 悲しい私と嬉しいあなた kanashii watashi to ureshii anata (lit. "El triste yo y el alegre tú"), mientras que en español habría que decir "Yo, que estoy triste, y tú, que estás contento" u otras fórmulas. Otro ejemplo, esta vez con título de manga: 『ミントな僕ら』 "Mint-na bokura" publicado en España como "Somos chicos de menta" o a veces traducido en inglés como "We are mint", literalmente sería "Los nosotros de menta" o "Los mentolados nosotros", etc. (en una traducción algo más natural, "nosotros, que somos de menta,").
  • Pueden omitirse en la oración, a pesar de que los verbos conjugados no llevan indicativo de número, persona gramatical o género. De hecho no es que "puedan" omitirse, es que casi siempre "deben". Al igual que en español no se puede hablar así: "Yo me alegro de que tú estés bien, por eso yo te estoy escribiendo a ti esta carta, y yo espero que tú la puedas leer enseguida y muy pronto tú me contestes a mí". Inevitablemente, los extranjeros poco iniciados en el idioma (y los más iniciados también...) casi siempre hablan así. Os aconsejo que gambateéis desde el principio, y os dejéis guiar por el contexto en lugar de usar tanto pronombre.
  • Como es archisabido, al contrario que en la mayoría de lenguas occidentales, en japonés existen gran cantidad y variedad de pronombres que son utilizados por cada persona en función de su sexo, su edad, su posición social, otros factores varios, el énfasis o tono que quieran darle a la frase en ese momento y, sobre todo, el contexto y la relación del hablante con el interlocutor (y esto es muy importante también: su personalidad --lo cual siempre puede contradecir las "reglas" generales del uso de pronombres).

Para más información general sobre pronombres personales japoneses, o un listado con los más comunes (incluyendo los caídos en desuso y las formas dialectales, probablemente se cuentan por decenas), podéis consultar otras páginas, que ya las hay. Si no queréis saturaros, os recomiendo una pequeña introducción, Personal Pronouns, en inglés (aunque sepáis japonés, seguro que encontráis algo que se os había escapado).


NOTA: Aunque se tiende a enseñar que el sujifo "-tachi" sirve para formar el plural, en cierta manera os han engañado... Para empezar, watashi-tachi ("nosotros") no es el plural de watashi ("yo") porque la palabra yo no puede tener plural (a no ser que tengáis múltiple personalidad). La palabra "ellos" sí que significa "él + él + él + ella, etc", por tanto es el plural de "él", pero la palabra "nosotros" no es "yo + yo + yo", sino "yo + tú", o "yo + otros", es decir "yo + alguien más". Por otra parte, si bien 先生たち sensei-tachi puede traducirse como "profesores", マリアたち maria-tachi no significa "las Marías", sino "María y más gente". Esto es porque "-tachi", en realidad, significa eso: "y más gente". De ahí que 先生たち no signifique necesariamente "los profesores", sino también "un profesor y más gente (por ejemplo su familia, o algunos estudiantes)", o "los profesores y más gente" (o evidentemente "las profesoras y más gente").

A continuación me gustaría explicar algunas curiosidades sobre dos pronombres en concreto: boku y anata.

1ª PERSONA - 僕 【ぼく】 boku

BOKU (escrito casi indistintamente en kanji, hiragana o a veces katakana) es el pronombre singular de primera persona masculino coloquial (yo). Peeero:
  • En su origen era sinónimo de "shimobe" (escrito con el mismo kanji o también 下部), que significaba "siervo (masculino)". Hoy en día shimobe suele escribirse en hiragana o, si se hace en kanji, con el furigana correspondiente, aunque con ese significado tan anticuado que tiene hay pocas ocasiones de usarlo (en las obras de ficción sin embargo es recurrente; por ejemplo los elfos domésticos de Harry Potter -que son como esclavos- se autodenominan shimobe de la familia a la que sirven). Nótese también la expresión 神の僕 kami no shimobe, "siervo de dios".
  • Debido a su origen, al principio el hombre que usaba este pronombre para sí mismo estaba mostrando humildad ante su interlocutor. En la Era Meiji empezaron a popularizar su uso en la lengua hablada los estudiantes que estudiaban bajo el pupilaje de una familia por lo general pudiente.
  • Hoy en día, según el 広辞苑 Kôjien (principal diccionario de referencia monolingüe japonés), es una de las fórmulas que utilizan los jóvenes cuando hablan entre iguales o con otros más jóvenes. Sin embargo, algunos hombres de mediana edad también lo utilizan. Tanto en Tokio como en Kansai he oído a adultos utilizarlo con normalidad.
  • También lo utilizan algunas chicas que no suelen hablar muy cortésmente, las que quieren dar un poco imagen de "marimacho", etc., aunque esto se da más en la ficción que en la realidad (por ejemplo, Akane Kimidori en el manga Dr. Slump).
  • Un uso muy frecuente pero no siempre recogido en los diccionarios, es para llamar a los niños, en plan "chaval" o "chiquillo". Por ejemplo: 「ぼくいくつ?」 Boku ikutsu? "¿Cuántos años tienes, chavalín?" o "¿Cuántos años tiene mi niño?" (dependiendo de la edad del niño , la situación y la familiaridad hablante-oyente, la traducción variará, claro).

2ª PERSONA - 貴方 【あなた】 anata

ANATA es el pronombre personal de segunda persona formal (usted, tú). Los estudiantes principiantes (y no tan principiantes, la verdad), lo usan a destajo y la verdad es que suena bastante cutre (sin ánimo de criticar, todos fuimos aprendices alguna vez). A pesar de que os hayan dicho, o hayáis deducido leyendo por ahí, que "anata" es educado (usted) y "kimi" es más familiar (tú), tened en cuenta que eso no es del todo cierto (más bien al contrario, pues si tratáis de "anata" a alguien que acabáis de conocer pensando que le estáis tratando de usted, en realidad... ¡le estaréis faltando al respeto!). El uso de ANATA es muy pero que muy limitado, y fijaos si no exagero, que sólo se considera estrictamente correcto en tres casos:

  1. 1. Para dirigirse a alguien de igual o menor rango (edad, estatus) que tú. Por ejemplo, un profesor a un alumno, un padre a un hijo, o un superior a un subordinado (ojo: estoy diciendo que se puede usar en estos casos, no que sea lo más habitual). En todos los demás casos lo educado es referirte a tu interlocutor -especialmente si es mayor, o lo acabas de conocer- poniendo como sujeto su nombre o bien su profesión (+ fórmula de tratamiento como "san" o "sensei"). Ej.: 「山田さんはどう思いますか?」 "Yamada-san wa dou omoimasu ka?" lit. "¿Qué opina el Sr. Yamada?" pero en este caso "¿Qué opina usted, Sr. Yamada?".
  2. 2. La mujer, para dirigirse a su marido. Esta forma de tratamiento es tan habitual en matrimonios que se considera el equivalente a "cariño" y de hecho así se traduce a menudo. Este significado es una acepción más de la palabra, es decir, al menos hoy en día no está relacionada con los otros usos (no saquéis conclusiones raras de que la mujer tiene que llamar de "usted" al marido y cosas de ésas, que luego me da mucha rabia leerlas por ahí).
  3. 3. En las encuestas y otro tipo de escritos no oficiales (como anuncios), para referirse al lector. En este caso no se trata de una comunicación interpersonal (sino más bien con un papel ;D) y lo que prima es la claridad, por eso se utiliza y no suena maleducado (además no hay mucha alternativa, ya que el papel no sabe cómo te llamas, y el uso reiterado de keigo puede resultar algo engorroso -sin embargo en los formularios, como en el banco, papeleo gubernamental, etc., sí que se suele evitar el uso de ANATA. Otro día quizás hable sobre cómo se refieren al lector objetos inanimados como los papeles, los libros, el Windows, etc.).

Todos los demás usos de ANATA hay que analizarlos caso por caso, ya que pueden resultar cómicos (si se confunden con el uso 2) o de mala educación (uso 1). A pesar de ello, quizás los profesores os llamen "anata" muchas veces... ¡pero eso es porque sois extranjeros y estáis aprendiendo! Lo correcto, y si son buenos profesores, es que os llamen usando vuestro nombre como sujeto, desde el primer día (o si van de guays pues usando otros pronombres como "kimi", etc.). De todas formas, aunque vosotros uséis "anata" los japoneses no se ofenderán y os perdonarán, por ser extranjeros, pero eso hará que al escucharos no puedan dejar de pensar que sois "gaijin" sin remedio (como los indios de las pelis que hablan "yo comer pollo"). Así que el ANATA, ¡procurad desterrarlo cuanto antes! Yo lo debo de usar... pues como una vez al mes, jajaja.

Además, sobre ANATA hay que tener en cuenta que:

  • En su origen era un pronombre honorífico de tercera persona derivado de 彼方 anata (otras lecturas en otros casos), "allí". Pero este hecho tan curioso, podéis ignorarlo ;-)
  • En la edad contemporánea pasó a usarse como pronombre estándar cuando no se sabe cómo referirse a alguien cuyo nombre o profesión ignoramos y no queda más remedio que usarlo para evitar ambigüedades, pero hoy en día apenas tiene carácter de respeto y hay que evitarlo siempre que podamos, aprovechando que el japonés tiene otras fórmulas verbales para expresar la segunda persona, como el prefijo "o-" o el sonkeigo (lenguaje honorífico), y también no-verbales como señalar al interlocutor con la palma de la mano hacia arriba y bajando un poco la cabeza (pero sin mirar hacia abajo), mientras se hace la pregunta. Si además titubeas o dudas un poco, la otra persona enseguida se dará cuenta de que no sabes cómo referirte a ella y lo pillará (los propios japoneses lo hacen), pero si es alguien que ya conoces, pues cantará un montón que lo que pasa es que no te acuerdas de su nombre... ups.
  • En el caso del plural, más que "anatatachi" (que suena fatal), es mejor decir 皆さん mina-san (todos vosotros) o 皆様 mina-sama (todos ustedes, sobre todo cuando es mucha gente, o se habla en público). En contextos más familiares o coloquiales, como hablando con vuestros colegas, podéis decir minna (sin "san", y duplicando la "n"); en este caso al perder el sufijo de respeto, también puede incluir al hablante. 「みんなも来る?」 Minna mo kuru?, "¿(Todos) Vosotros también venís?" o según el contexto "¿(Todos) Ellos también vienen? / 「みんなで行こう!」 Minna de ikou!, "¡Vayamos todos!" (Esto ya es irse por las ramas, pero 皆さん y 皆様 también se usan como vocativo con función de aposición, como cuando decimos "Señoras y caballeros", o simplemente para llamar la atención de un grupo de personas y que se enteren de que vamos a hablar, o al dar un anuncio por megafonía (no es lo más habitual pero por ejemplo hay compañías ferroviarias que lo hacen como "toque" de atención: mientras que la JR introduce el anuncio de la llegada de los trenes con "Mamonaku" (en breves instantes) más una breve pausa, en Kansai hay estaciones de la Hankyu que lo suelen hacer diciendo "Mina-san" más la pausa, y luego el anuncio (que viene el tren...)).


Y ya está. Espero haberos contado cosas que no supierais, y así habrá servido de algo tanto rollo!

En un próximo post hablaré de algo sobre "kare" (él) y "kanojo" (ella) que quizás nunca os habían contado... las palabras "él" y "ella", en japonés, ¡hace poco más de un siglo que se usan (la segunda ni siquiera existía)! Y fue "gracias a", o "por culpa de" los occidentales...

Sobre mí y sobre este blog

Bienvenidos a La lengua japonesa: aquello que nunca te enseñaron. Aquí tenéis alguna información sobre mí y sobre el blog.

¿Quién soy?

Soy un joven español de veintitantos años y actualmente estudio en la Escuela de Posgrado de la Universidad de Osaka (especialidad en lengua y cultura japonesa), donde además de preparar mi tesis doctoral también estudio lingüística, cultura y pedagogía del japonés. Llevo en Japón desde 2003, he estudiado y trabajado como traductor en Tokio, trabajado a tiempo completo en una prefectura rural difundiendo la cultura española entre personas de todas las edades (desde preescolares hasta jubilados), y desde 2006 resido en Osaka, así que puedo decir que he vivido en tres regiones muy diferentes de Japón, siempre haciendo cosas distintas. En España también he participado en eventos relacionados con Japón para españoles y organizado eventos sobre España para japoneses. Desde 2008 doy clases de español en una universidad privada del área de Osaka y también hago traducciones de todo tipo cuando me llueve algún encargo (sobre todo, aunque no exclusivamente: lingüística, arte e historia, y temas penitenciarios).

En 2006 obtuve el Nivel 1 del Japanese Language Proficiency Test (日本語能力試験1級) con una puntuación del 87.25%. Soy licenciado en Traducción e Interpretación de inglés, japonés, español y catalán. Por motivos personales y aunque parezca raro también profesionales, escribo este blog con un seudónimo: Tatenori.


¿Sobre qué trata este blog?

Este blog trata básicamente sobre la lengua japonesa, especialmente aquellos aspectos más curiosos o menos conocidos que no suelen aparecer en los libros de texto, ni en las páginas webs o foros / blogs que hablan sobre Japón, y que tampoco suelen enseñarse en las clases. Algunos de los temas más recurrentes son:
  • Curiosidades sobre algunas palabras y expresiones o su origen y etimología.
  • Registros del japonés: desde expresiones coloquiales y juveniles hasta japonés arcaico.
  • Temas varios sobre el sistema de escritura, la traducción en general, etc.

También trato noticias y temas de actualidad como encuestas que, además de para aprender japonés (vocabulario relacionado, gramática, etc.), sirven para dar algunas pinceladas sobre la cultura y la sociedad japonesa, así que aunque éste sea un blog principalmente sobre el idioma japonés, no lo es exclusivamente.


¿A quién va dirigido?

Las explicaciones de este blog están pensadas para todo tipo de personas: desde los que no tienen ningún conocimiento de japonés (que pueden disfrutar con las curiosidades del idioma o el país, casi siempre explicadas para legos en la materia), hasta los que tienen un nivel alto de japonés pero desconocen algunas cosas que en ocasiones no saben ni los propios japoneses (salvo los lingüistas...), o les gustaría repasar algunos temas demasiado marginales o avanzados que no se tratan en las aulas o libros.


¿Qué tiene de especial respecto de otros blogs?

En este blog trataré de dar el máximo de información posible, siempre contrastada con conocimientos teóricos (en las fuentes disponibles) y prácticos (en la vida real). Así que éste no es un blog en el que un español opina o cuenta sus experiencias personales sobre Japón, sino en el que básicamente se da información verídica y contrastada sobre Japón. Mis opiniones y experiencias personales tienen poca cabida aquí, pero cuando decida contarlas siempre dejaré claro que se trata exclusivamente de mi visión personal, acertada o equivocada.

Existen muchos blogs, ya sea sobre Japón en general o sobre un aspecto concreto, que se basan únicamente en la teoría (lo que el autor ha aprendido estudiando, sin poder confirmarlo en la realidad) o únicamente en la práctica (lo que el autor, residente en Japón, ha aprendido a su alrededor pero sin un marco teórico y de estudio que le permita entender por qué algunas cosas son así). En ambos casos creo que el riesgo de dar información equivocada u opiniones mal fundamentadas es muy alto. No es el caso de este blog.

Casi todos los temas que trato, sobre lengua o no, han sido consultados previamente con japoneses, o investigados en fuentes japonesas. Aquí encontraréis la visión japonesa de algunos temas (como la propaganda del Metro de Tokio pidiendo que las chicas japonesas no se maquillen en el tren), mientras que la gran mayoría de blogs escritos por extranjeros creo que sólo dan su visión como extranjeros (cosa que por otra parte también es interesante, pero origina lagunas importantes de conocimiento).


¿Por qué en mi perfil digo que en Japón apenas trato con extranjeros?

Porque para poder escribir un blog sobre lengua japonesa (y de paso cultura y sociedad) que aspira a cierto rigor informativo como éste, creo que es imprescindible que el lector tenga claro que el autor no vive rodeado de otros extranjeros, sino que aunque no sea japonés, tiene una vida normal de habitante de Japón, hablando japonés como un nativo, y tratando todos los días con japoneses. Esto no me hace mejor ni más importante que nadie, pero... sí me hace "mejor" para escribir este blog, y poder dar la visión japonesa de algunos temas que en otros blogs tratan los extranjeros sin haber hablado nunca de ello directamente con japoneses (preferiblemente en su idioma y en un ambiente de confianza). Así que en mi blog intento dar una visión no sólo externa sino también interna de los temas que trato.

Por supuesto, tengo algunos amigos extranjeros en Japón, todos con grandes conocimientos del país y del idioma, aunque la mayoría no escriben ningún blog, porque la realidad es que las personas que mejor conocen Japón, en realidad no suelen escribir un blog...



Por último, tenéis una sección de preguntas y respuestas a vuestra disposición, y varios links interesantes en la columna de la derecha.

Espero que este blog os pueda parecer útil y divertido al mismo tiempo.

Tatenori, Osaka.